El Alcalde Socialista de NY regala boletos para la ópera

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Por Leticia Montagner

El Alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, en su iniciativa Opera for All (Ópera para Todos), un proyecto conjunto con la Ópera Metropolitana de Nueva York, regalará 70 mil boletos a lo largo de la temporada que inició en septiembre y termina el mes de junio de 2027.

La dinámica es bastante simple, la Ciudad rifará 10 mil pases al mes, el equivalente al 10 % del boletaje total, a través de un sorteo mensual en su sitio web y app. El único requisito es ser residente neoyorquino y nunca haber asistido a una función del Met Opera, o al menos, no haber ido desde 2019. Básicamente, buscan acercar este arte a quienes nunca han pisado el recinto.

La actual temporada de la Met Opera incluye puestas en escena de Macbeth, Lincoln in the Bardo y La Bohème de Giacomo Puccini, de acuerdo a medios de comunicación estadounidenses.

Mamdani señaló que el acceso a la cultura no debería depender del nivel de ingresos de las personas y que “todo neoyorquino debe tener la oportunidad de estar en esos asientos, escuchar las voces y experimentar este escenario, sin importar lo que tengan en su cuenta bancaria”.

Por cierto, un artículo publicado en el diario The Washington Post, firmado por el periodista británico Damian Thompson, indicó que el regalo de la ópera de Mamdani debería avergonzar a sus críticos.

En la columna, el autor analizó y defendió la polémica medida impulsada por el Alcalde de Nueva York, el socialista demócrata Zohran Mamdani.

Los argumentos principales de Thompson son la falta de visión de la derecha, pues argumenta que los críticos conservadores deberían sentirse avergonzados porque un político abiertamente socialista ideó una iniciativa de promoción de la alta cultura antes que ellos.

Dijo que, tradicionalmente, la conservación y la difusión del arte clásico debieron haber sido banderas de los sectores conservadores.

Asimismo, señaló una clase política sorda a la música clásica, al criticar severamente a la clase política occidental contemporánea, describiéndola como indiferente hacia la música clásica, pues las generaciones recientes de políticos son meros técnicos de políticas públicas o mediocridades obsesionadas consigo mismas que ven una sinfonía de Mahler como una pérdida de tiempo en lugar de una experiencia espiritual o intelectual.

Para ilustrar su punto, mencionó que ni los gustos de Barack Obama ni el reproductor de música de George W. Bush incluían música clásica. Dijo que, si bien Donald Trump pidió escuchar a Pavarotti en un evento en 2024, lo hizo mezclándolo con Guns N’ Roses y la banda sonora del musical Cats.

En el ámbito británico, indicó que las elecciones musicales de la líder conservadora Kemi Badenoch no contenían una sola pieza clásica.

Describió la democratización de la cultura, al señalar la postura de Mamdani, quien justificó el gasto argumentando que cualquier neoyorquino debería tener el derecho y la oportunidad de vivir la experiencia de la ópera, independientemente del saldo en su cuenta bancaria.

La medida del alcalde neoyorquino generó un fuerte rechazo en sectores de la oposición republicana y de derecha, quienes lo calificaron como un despilfarro innecesario de dinero público. Sin embargo, la perspectiva de Thompson señaló que el verdadero problema no es el gasto, sino el analfabetismo cultural de los propios conservadores, quienes han dejado que la izquierda se apropie del acceso a la alta cultura.

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