Karla Vargas
El primer lugar a nivel nacional en concentrar la mayoría de tomas clandestinas de gas LP ha sido el estado de Puebla, siendo el principal foco donde hay una tendencia al alza y en donde se presentan los principales riesgos para la seguridad pública, el suministro energético y las comunidades cercanas a los ductos.
En cuanto a otros estados, la segunda posición la ocupó el Estado de México con un total de 79 tomas clandestinas, representando un crecimiento del 43.6% en comparación con el año pasado, cuando se registraron 55 tomas. Asimismo, el tercer lugar es para el estado de Veracruz, que registró 23 tomas ilegales, 35.2% más respecto al año pasado.
Esta práctica de sustracción ilegal de gas LP, además de representar pérdidas económicas para los dueños legales de los ductos, representa un alto peligro al exponer a la población a explosiones, incendios e intoxicaciones, por lo que existe una preocupación latente, pues a nivel nacional existen un total de 299 tomas clandestinas tan solo entre enero y marzo de este año.