Puebla, Puebla. A través de una propuesta ciudadana, encabezada por Ricardo Campos Castro, se presentó el “Consejo de Portadores de Tradición Carnavalera y Huehues de Puebla”, con el cual se busca reconocer la diversidad cultural y preservar la memoria colectiva de las tradiciones populares mediante la suma de esfuerzos comunitarios en investigación, divulgación, colaboración y salvaguardia del patrimonio cultural inmaterial.
De acuerdo con Campos Castro, para lograr los objetivos planteados, se pretende que dicho Consejo trabaje bajo la integración de cinco comisiones: Investigación y Memoria; en Comunicación y Vinculación; Cuadrillas de las Juntas Auxiliares; en Cuadrillas de Colonias y Unidades Habitacionales; y Cuadrillas de los Barrios. También se tiene previsto la integración de las comisiones de Música y Tradición, así como de Diversidad y Expresión: Identidades LGBTIQ+.
A fin de fortalecer los mecanismos de interlocución con las autoridades y colaborar en el diseño de acciones y planes de salvaguardia, este Consejo solicitará formalmente al Cabildo de Puebla el reconocimiento el reconocimiento oficial para, mediante una declaratoria, “visibilizar su valor cultural y su relación con la memoria de los territorios”.
Esta propuesta plantea que el “Consejo de Portadores de Tradición Carnavalera y Huehues de Puebla” reconozca la diversidad cultural de las 17 juntas auxiliares, así como la riqueza de sus pueblos urbanos, como lo son las cuadrillas de huehues, maringuillas y diablos, las Xinolas de San Miguel Canoa y los batallones de San Baltazar Campeche.
“A través de sus músicas, danzas, personajes, indumentarias y formas de organización, estas celebraciones conservan conocimientos y experiencias transmitidos de generación en generación, estrechamente relacionados con la historia de cada territorio”, explicó Ricardo Campos Castro.
La iniciativa se sustenta en una perspectiva de derechos culturales, diversidad, inclusión y participación comunitaria, en concordancia con distintos instrumentos internacionales, como la Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO (2003), que reconoce el papel fundamental de las comunidades en la identificación, transmisión y protección de su patrimonio.
Por Adrian Salazar





