Martín Antonio Escamilla Meza
Lula da Silva fue electo presidente de Brasil tras vencer al ultraderechista Flávio Bolsonaro, superando los 64 millones de votos que representan el 51.78% de la votación total; esto como una manifestación de abierto rechazo a la corriente ultraconservadora y proyanqui de Bolsonaro.
El partido republicano de Donald Trump perdió las elecciones intermedias en los EE.UU. Los demócratas alcanzaron en el Senado 54 escaños, que les da la absoluta mayoría, contra 44 del partido de Trump y en la Cámara de Representantes el partido demócrata obtuvo, hasta ahorita, 245 escaños contra 147 de los republicanos. Muchos analistas explican la derrota de Trump como una reacción del pueblo estadounidense ante las inhumanas políticas guerreristas y anti inmigrantes y como un rechazo ante el deterioro de las condiciones de vida de la población.
En Alemania, Grecia, Serbia, Francia, Italia, Portugal, Albania, España e incluso en Israel, cientos de miles de ciudadanos, estudiantes jóvenes la mayoría de ellos, se han lanzado a las calles a protestar en contra de sus gobiernos neoliberales o abiertamente ultraderechistas poniéndolos en la picota; en contra de la carestía de la vida, del deterioro en la educación y salud, de la política guerrerista, de la inseguridad, etc.
La Asamblea General de la ONU ha rechazado por trigésima cuarta vez el embargo unilateral que Estados Unidos mantiene sobre Cuba desde 1960; la resolución que rechaza el bloqueo fue aprobada por 130 votos a favor, 17 en contra y 25 abstenciones. A pesar de que esta vez aumentó la votación a favor del bloqueo por los gobiernos proyanquis como el caso de Argentina, sigue siendo una manifestación mayoritaria en este organismo contra dicho bloqueo por inhumano e ilegal.
Acaba de celebrarse la sesión plenaria de la II jornada de la III Cumbre Rusia-África celebrada en Moscú presidida por Rusia junto al mandatario de Burundi y presidente de la Unión Africana, Évariste Ndayishimiye, en ella el presidente ruso, Vladímir Putin, con el beneplácito de 21 naciones africanas ratificó el compromiso de Rusia en respaldar a los pueblos africanos en la defensa de su soberanía, la consolidación de un orden multipolar genuinamente democrático y la erradicación de las prácticas neocolonialistas impuestas por las potencias occidentales.
China logró cero pobreza extrema al sacar de ella a más de 800 millones de personas, en los últimos años; también logró que el 90 % de su población tenga acceso a una vivienda digna, todo esto con la dirección política del Partido Comunista Chino el cual cuenta con 105 años de vida y con más de 100 millones de integrantes.
El próximo domingo 8 de noviembre, a las 7:00 am, en el Centro Expositor en la ciudad de Puebla, más de 50 mil antorchistas, tan sólo habitantes de la capital poblana, celebrarán, y nosotros juntos con ellos, 50 años de lucha ininterrumpida, organizando, concientizando y luchando al lado del pueblo trabajador para defender sus derechos, construir el verdadero partido de los proletarios mexicanos y luchar por la toma del poder político para construir una patria fuerte económicamente, independiente, soberana, en donde la riqueza social que seguirán produciendo los trabajadores, se reparta justicieramente para beneficio de todos.
Todas ellas son evidentemente buenas noticias para la humanidad, pues una buena parte de la población mundial, compuesta mayoritariamente por trabajadores, amas de casa, estudiantes, maestros, pequeños comerciantes o industriales, pequeños productores del campo, empleados con bajos sueldos, etc., no sólo de palabra sino ahora con movilizaciones masivas en las calles o en las urnas o en reuniones como la de Rusia y África, están rechazando las políticas neoliberales, ultraderechistas, guerreristas e inhumanas de los gobiernos que defienden a la élite de multimillonarios que impulsa dichas políticas, encabezada por los halcones yanquis con Trump a la cabeza.
Son buenas noticias porque cada vez cobra más fuerza y arraigo, ya no sólo en la razón humana sino en un movimiento amplio de las masas populares, la corriente que quiere un progreso y un desarrollo integral de todos los pueblos, sin desigualdades sociales, en paz, sin injerencias extranjeras, salvo las que sean de colaboración y apoyo mutuo, sin guerras, sin bloqueos, sin amenazas arancelarias, sin imposiciones, respetando el territorio, la idiosincrasia, la cultura, las costumbres de los pueblos, su soberanía. Sí, desde luego que son buenas noticias, verdaderas bocanadas de aire fresco, que traen un futuro esperanzador para la humanidad entera.





