Adrian Salazar
Para el profesor Enrique Julián Martínez García, quien llegó hace cuatros años a trabajar al Bachillerato General “Rafael Ramírez”, el Movimiento Antorchista no sólo ha transformado esta institución educativa, sino también la comunidad en la que se encuentra, la colonia Unión Antorchista, lo que para él significa más que un proyecto político y educativo, un proyecto de desarrollo social en el que la gente pueda vivir dignamente, cuente con servicios básicos, tenga vivienda, pero que también pueda acceder a la salud y la educación, aspectos cruciales para la vida diaria, pero a los que no todos los mexicanos pueden acceder en su día a día.
—¿Cómo eran las condiciones de esa escuela cuando usted llegó?
—Le faltaba varias cosas, no tenía el techado que ahora tiene, tampoco tenía su módulo sanitario, ahora tiene unos baños en buen estado. También le faltaba un aula, pero ya la cuenta con ella. En estos cuatro años que he estado ahí, he sido testigo de cómo ha cambiado, de cómo ha ido mejorando la escuela. También tiene barda perimetral, que entonces no había. Se nos metían los chivos y se comían todas las flores del jardín —¡no podíamos tener jardín!— y sufrimos robos constantemente, pero la escuela ha mejorado mucho en estos cuatro años.
—¿A qué se debe esa mejora?
—Fundamentalmente a la lucha de los muchachos y de los profesores, también de los padres de familia quienes se han organizado en las filas del Movimiento Antorchista y los estudiantes con su organización, la FNERRR, quienes constantemente hacer asambleas para revisar cuáles son sus demandas más urgentes y hacen gestiones, están en lucha permanente para eso, para mejorar sus propias condiciones, y ya vemos lo que han logrado, que no ha sido nada fácil nadar contra corriente.
—¿Cómo ha cambiado la colonia en estos cuatro años?
—En efecto, ha venido cambiando, con menor velocidad que la escuela, pero sí ha habido mejoras, por ejemplo, la parte donde tienen su cancha de futbol no tenía ninguna protección y le colocaron una malla que ya brinda mejor seguridad a los niños y jóvenes. También hicieron unos arreglos en los jardines, las áreas verdes, que son espacios comunes de convivencia. La faena la hacen constantemente para que se mantengan limpias todas las áreas de la colonia. Se ha organizado mejor todo lo que son las actividades culturales dentro de la colonia. La Casa de Cultura está constantemente activa y hay talleres de todo tipo.
—En el marco del 50 aniversario de Antorcha en la ciudad de Puebla, ¿qué es lo que usted, en particular, festejará?
—Los éxitos. Aunque soy profesor relativamente nuevo en la escuela, me doy cuenta cómo las maestras, que ahora son directoras en la primaria, reciben en sus aulas a los que son hijos de los que ellas educaron cuando se estaban construyendo las escuelas. Esto quiere decir que ya son varias generaciones las que han podido terminar sus estudios en este centro escolar que tiene preescolar, primaria, secundaria y bachillerato; es ya una comunidad escolar bastante grande. Cuando hacemos el desfile del 16 de septiembre se llena toda la 11 sur; es grande la comunidad escolar y todas las familias han resultado, de algún modo, beneficiadas, ya sea porque sus hijos se educan en estas escuelas que se construyeron con la lucha de Antorcha, o porque ellos mismos logran tener un buen nivel educativo, y eso también permite que se mejoren las condiciones de vida.
—¿Cuál sería el mensaje a los que descalifican el trabajo de Antorcha?
—Seguramente es gente que no lo conoce y se deja llevar por la difamación que siempre ha pesado sobre nuestra organización. Se cuentan muchas mentiras. Yo los invito a que se acerquen, que nos conozcan realmente. El Movimiento Antorchista es una colectividad viva porque todos los días trabaja, todos los días hay asambleas, reuniones, hay actividades culturales. He visto declamar en colectivo a todos los colonos, los he visto cantar, los he visto hacer teatro, cosa que no se ve en ninguna otra parte. Fuera de los grupos de Antorcha, muy difícilmente el pueblo hace actividad artística y aquí, con nosotros, definitivamente es una constante, por eso los invito a que se animen y se acerquen a Antorcha, y todos los que vamos a participar en el 50 Aniversario, que estemos constantes, firmes para seguir haciendo grande a nuestra organización.





