La jornada electoral en Israel ha culminado este martes, según los primeros sondeos a pie de urna, con empate sorpresa, y con el pasar de las horas se estrechó todavía más la carrera entre los dos grandes bloques. Las nuevas proyecciones, difundidas durante la noche, refuerzan al partido Likud del primer ministro Benjamín Netanyahu, mientras que la ventaja por bloques cambia según el canal, dejando el escenario abierto y con la mayoría parlamentaria aún en disputa.
Según el sondeo actualizado de Kan 11, el bloque pro-Netanyahu y el bloque anti-Netanyahu quedan empatados con 51 escaños cada uno. Esto supone un ajuste respecto a su estimación anterior, cuando Kan daba 50 al bloque liderado por el primer ministro y 52 al bloque opositor. En esa actualización, el Likud sube a 27 escaños desde los 25 que le atribuía el sondeo previo.
El Canal 12 (N12) muestra un giro más marcado. En su sondeo actualizado, el bloque pro-Netanyahu va al alza con 52 escaños frente a 49 del bloque anti-Netanyahu. En su estimación anterior, situaba por delante al campo anti-Netanyahu. En esta revisión, el Likud también asciende hasta 27 escaños, desde 24, mientras que Yashar, el partido liderado por Gadi Eisenkot, baja a 21, desde 22.
Esta ventaja contradice la tendencia de meses de encuestas previas que apuntaban a un liderazgo de Yashar, convirtiendo el resultado provisional en un giro relevante respecto a las expectativas.
Según el sondeo del Canal 13, el Likud sería el partido más votado de Israel con 27 escaños, seguido por el Yashar, con 23. Cada uno de los bloques tiene 51 escaños, y en el medio se encuentran los partidos árabes, con 18 escaños.
Los partidos liderados por árabes, que se oponen a Netanyahu, pero no forman parte del bloque sionista anti-Netanyahu, surgen como una pieza clave del tablero. Los sondeos les otorgan suficientes escaños para influir de forma decisiva, aunque su participación en coaliciones formales suele estar condicionada por vetos políticos y por la complejidad de los acuerdos.
En paralelo, el Canal 14 (C14) corrige a la baja la proyección del bloque derechista de Netanyahu, que cae de 62 a 60 escaños en su última actualización. El cambio está vinculado, según el sondeo, a que el partido opositor Yisrael Beytenu ahora sí superaría el umbral mínimo para entrar en el Parlamento, después de que una proyección anterior indicara que no lo lograría.
Canal 14 desglosa además el tablero opositor en 2 grandes componentes: los partidos sionistas contrarios a Netanyahu sumarían 43 escaños, mientras que los partidos árabes tendrían 17. Con esa distribución, el peso de las fuerzas árabes vuelve a ser crucial para cualquier fórmula de investidura o para bloquear alternativas, aunque su rol exacto depende de pactos y apoyos externos.
El ascenso del Likud en los últimos sondeos está reordenando el equilibrio interno, pero no garantiza por sí mismo la gobernabilidad. La cifra clave sigue siendo 61 escaños necesarios para tener la mayoría en la Knéset, que cuenta con 120 curules, y poder formar gobierno.
Al tratarse de sondeos a pie de urna en actualización, las cifras pueden seguir oscilando y el reparto final dependerá del recuento oficial y de cómo se traduzcan los votos en escaños. Hasta entonces, el titular político de la noche es que el país permanece en zona de potencial bloqueo: los bloques están demasiado cerca y cualquier variación pequeña puede decidir quién tiene opciones reales de formar gobierno.

