* En México, sólo 45.1 por ciento de los jóvenes en edad de cursar estudios superiores estaba cubierto por el sistema educativo en el ciclo 2024-2025
* El Movimiento Antorchista llamó a combinar una preparación académica de alto nivel con el conocimiento de los problemas sociales del país
Puebla, Puebla. La educación superior no debe limitarse a preparar jóvenes para incorporarlos al mercado laboral como mano de obra barata, sino formar profesionistas con conocimientos científicos, pensamiento crítico y conciencia de los problemas sociales que enfrenta México, sostuvo Jassón Celis Córdova, responsable nacional del trabajo estudiantil del Movimiento Antorchista durante la inauguración de las nuevas instalaciones del Centro Universitario Tlacaélel (CUT), campus Puebla.
El planteamiento cobra relevancia frente a las limitaciones que todavía enfrenta el acceso a la universidad. De acuerdo con el Programa Nacional de Educación Superior 2026-2030 de la Secretaría de Educación Pública (SEP), durante el ciclo 2024-2025 la cobertura nacional de educación superior fue de apenas 45.1 por ciento. Para alcanzar la meta gubernamental de 55 por ciento hacia 2030 será necesario crear más de un millón de nuevos espacios universitarios.
Aunque Puebla se encuentra por encima del promedio nacional, con una cobertura de 51.8 por ciento en el ciclo 2024-2025, el acceso continúa marcado por desigualdades económicas. La propia Subsecretaría de Educación Superior estimó que en 2024 la tasa bruta de escolarización entre la población perteneciente a los primeros cuatro deciles de ingreso fue de sólo 34 por ciento, considerablemente menor que la cobertura general del país.
En ese contexto, durante su intervención el dirigente antorchista cuestionó un modelo educativo que, afirmó, privilegia las necesidades del mercado sobre la formación integral de los jóvenes y termina concibiéndolos únicamente como trabajadores disponibles para recibir bajos salarios.
El proyecto educativo de Antorcha, señaló, pretende caminar en sentido contrario: “construir a la juventud no para el mundo que existe ahora, sino para el mundo que queremos construir”, formando pedagogos, abogados, contadores, maestros y otros profesionistas capaces de poner sus conocimientos al servicio de la sociedad.
Sostuvo que la formación universitaria debe cumplir dos tareas inseparables: alcanzar un elevado nivel académico y proporcionar herramientas para comprender críticamente la realidad. Por ello llamó a los estudiantes a convertirse en “académicos competentes del más alto nivel”, pero también a conocer las condiciones sociales del país y comprender la posibilidad de transformarlas.
Durante el discurso también se abordó el financiamiento de las llamadas universidades populares impulsadas por Antorcha. El ponente explicó que actualmente los estudiantes realizan aportaciones para cubrir salarios docentes, servicios e infraestructura y sostuvo que esos recursos no son utilizados para obtener ganancias ni financiar las actividades políticas de la organización.
Sin embargo, afirmó que el objetivo de largo plazo debe ser que la educación superior sea realmente gratuita y de alta calidad para todos los mexicanos, particularmente para quienes tienen menores posibilidades económicas.
La inauguración de las nuevas instalaciones del CUT en el Centro Histórico de Puebla fue presentada, en ese sentido como parte de un proyecto educativo que busca abrir alternativas de formación profesional para jóvenes provenientes de sectores populares. Actualmente, el campus Puebla ofrece las licenciaturas en Pedagogía y Derecho.
Para el Movimiento Antorchista, ampliar la matrícula universitaria es apenas una parte del desafío: México necesita más jóvenes dentro de las universidades, pero también profesionistas capaces de entender el país en el que viven y utilizar sus conocimientos para contribuir a transformarlo.
