• En el Festival Internacional “Las Culturas del Mundo”, el líder antorchista llamó a defender la identidad cultural de las naciones
• La diversidad cultural es una forma de resistencia frente a los intentos de homogeneización impulsados por las grandes potencias, afirmó
Tecomatlán, Puebla. La cultura puede convertirse en una poderosa herramienta para defender la libertad, la identidad y la unidad de los pueblos frente a los intereses de las potencias que buscan imponer un modelo único de pensamiento y de vida, sostuvo el secretario general del Movimiento Antorchista Nacional, Aquiles Córdova Morán, durante la inauguración del Tercer Festival Internacional de Folklore “Las Culturas del Mundo”, celebrado en Tecomatlán, Puebla.
Ante delegaciones artísticas de Colombia, Panamá, Eslovaquia y México, el dirigente explicó que el arte y la cultura no son simples expresiones de entretenimiento, sino una forma de reflejar la vida, los anhelos y las luchas de los pueblos trabajadores. Por ello, señaló que el Movimiento Antorchista ha impulsado durante décadas un proyecto cultural que no se limita a reproducir obras ya existentes, sino que busca rescatar, investigar y crear manifestaciones artísticas vinculadas con la realidad del pueblo.
Córdova Morán advirtió que en el mundo actual existe una tendencia impulsada por las grandes potencias económicas para uniformar las costumbres, las formas de vestir, de pensar y de consumir de todos los pueblos, con el objetivo de facilitar el dominio económico y político sobre ellos. En este contexto, dijo, la defensa de la cultura propia adquiere una importancia estratégica: “Nos quieren homogeneizar culturalmente para poder dominar al mundo”, afirmó al señalar que, a través de los medios de comunicación, las plataformas digitales y la publicidad, se difunden patrones culturales y formas de consumo que favorecen los intereses de los países más poderosos.
El líder social relacionó este fenómeno con los conflictos internacionales que actualmente sacuden al planeta, como la guerra en Medio Oriente, la situación de Gaza, las tensiones en Venezuela y las amenazas contra diversas naciones. A su juicio, detrás de estos acontecimientos existe una misma lógica: el intento de las potencias del capitalismo central por ampliar su influencia económica y política sobre el resto del mundo.
En ese sentido, destacó que el festival celebrado en Tecomatlán demuestra que la diversidad cultural no es un obstáculo para la unidad, sino su principal fortaleza. Aunque los países participantes provienen de regiones distintas y poseen tradiciones diferentes, comparten experiencias históricas y aspiraciones comunes relacionadas con la defensa de su soberanía, su identidad y su derecho al desarrollo.
Al referirse a las delegaciones internacionales invitadas, sostuvo que los vínculos históricos, culturales y políticos entre los pueblos permiten construir lazos de solidaridad más allá de las fronteras. Por ello, llamó a fortalecer la cooperación entre las naciones y a utilizar la cultura como un puente de entendimiento y fraternidad frente a los intentos de división y sometimiento.
Córdova Morán recordó que la humanidad ya ha padecido experiencias históricas en las que proyectos políticos basados en la supremacía y la imposición intentaron borrar la diversidad de los pueblos. Por ello, afirmó que la defensa de las identidades nacionales y culturales constituye una tarea vigente para quienes aspiran a un mundo más justo y pacífico.
Finalmente, señaló que el Tercer Festival Internacional de Folklore “Las Culturas del Mundo” representa un esfuerzo por demostrar que es posible construir una unidad basada en el respeto a la diversidad cultural: “La unidad en la diversidad de los pueblos es perfectamente posible y absolutamente necesaria”, expresó al agradecer la presencia de las delegaciones extranjeras y reconocer su contribución al fortalecimiento de los lazos entre las naciones.
