La unidad de los comerciantes, única vía para la defensa de sus intereses

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El Movimiento Antorchista hace un llamado a la unidad y organización en la Sierra Norte de Puebla ante la informalidad, la falta de espacios dignos y el abandono del campo.

ZACAPOAXTLA, PUE. — Durante un recorrido realizado por integrantes y dirigentes del comercio del Movimiento Antorchista en la región, la organización hizo un llamado a los vendedores locales a mantenerse unidos y trabajar por mejores condiciones laborales, precios justos y el acceso a programas que impulsen la producción de sus mercancías.

Cada miércoles, día de tianguis, madres de familia de origen campesino salen a vender los productos que cosechan, recolectan y elaboran con el fin de sostener a sus familias.

Esta actividad representa su principal fuente de ingresos para llevar el pan a la mesa, en un contexto donde el 61 % de la población indígena del país vive en situación de pobreza y el 23 % en pobreza extrema.

Sin embargo, el comercio no está exento de los males sociales y económicos que afectan a la clase trabajadora. Al no contar con espacios fijos ni permisos regulados, muchas de estas mujeres quedan relegadas al comercio informal. Esta condición las priva de acceso a seguridad médica, horarios fijos, prestaciones e indemnizaciones. Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en el estado de Puebla el 75 % de la fuerza laboral se encuentra en la informalidad.

A la falta de trabajo formal se suma el pago diario de derecho de piso al Ayuntamiento y la constante disputa por los espacios.La escasez de lugares genera fricciones, pues comerciantes con mayor capacidad económica suelen realizar pagos más elevados al municipio para asegurar ubicaciones privilegiadas, desplazando a quienes venden solo productos de temporada. Para estos últimos, los escasos ingresos se diluyen entre el costo del transporte para trasladarse de plaza en plaza y los gastos básicos del hogar, dejando nula capacidad de inversión.

A este panorama se suma la crisis del sector agrícola en la Sierra Norte, donde la población combina el trabajo del campo con el comercio informal para sobrevivir. Hoy en día, hacer producir la tierra resulta cada vez más complejo debido al impacto ambiental de las grandes empresas; de acuerdo con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), el 54 % del territorio nacional presenta algún grado de desertificación.

Por otra parte, el campo carece del impulso estatal necesario para alcanzar la soberanía alimentaria y combatir la dependencia económica. Prevalece un severo rezago tecnológico: el 85 % de la producción agrícola opera mediante métodos tradicionales y el 60.2 % de los campesinos aún utiliza herramientas manuales como la coa y el azadón.

Ante la falta de una política institucional que organice el comercio en beneficio del pueblo trabajador, el Movimiento Antorchista ha comenzado a aglutinar a los comerciantes de la región a través de la concientización, buscando que sus espacios sean respetados y sus derechos defendidos frente a intereses particulares.

Durante una reunión realizada entre comerciantes y dirigentes antorchistas en los municipios de Zacapoaxtla y Cuetzalan, Marcos García, dirigente de la organización en Zacapoaxtla, señaló:

«Todos aquellos que intentan ganarse la vida honradamente merecen un espacio digno para mantener a sus familias. Frente a los problemas sociales y económicos que cada día golpean más duro a los trabajadores, no podemos darnos el lujo de dejar a los campesinos indígenas a su suerte. Nuestra organización siempre estará dispuesta a guiar con claridad al pueblo hacia un mejor camino».