Sin organización y lucha, la educación no libera: Brasil Acosta 

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Tecomatlán, Puebla. –  La comunidad de Quicayán celebró la clausura de cursos, en una ceremonia que contó con la presencia del Doctor Brasil Acosta Peña, dirigente de la Comisión Estudiantil del municipio de Tecomatlán, quien fungió como padrino de la generación. El programa fue un espacio para repasar sobre el papel de la educación como herramienta de liberación popular con el lema «Es la hora de los pueblos».

Brasil Acosta Peña subrayó que la educación, por sí sola, no basta para transformar la realidad. «Hace falta un ingrediente importante: que la gente se organice y luche. Si la gente es educada, pero no se organiza y no lucha, no será libre», afirmó. El dirigente recordó que el nombre de la generación —»Es la hora de los pueblos»— no es una frase decorativa, sino un llamado a la acción frente a la voracidad del imperialismo.

Acosta Peña denunció que el imperialismo norteamericano busca someter al mundo entero a su imagen y semejanza, y que los únicos capaces de detener esa carrera de destrucción son los pueblos organizados. «Son los pueblos los que trabajan, los que con sus manos crean la riqueza. Pero el dueño, el capitalista, se queda con la parte grande de la ganancia», criticó.

Puso como ejemplo a los mexicanos que migran a Estados Unidos: «¿Quién lava los platos? ¿Quién sirve la comida? Nuestros paisanos. ¿Y cómo nos pagan los poderosos? Persiguiéndolos como si fueran delincuentes, cuando son gente trabajadora y disciplinada», señaló. Y cuestionó: «¿Qué daño le hacen a la nación norteamericana, cuando todo lo que han hecho es entregarle su sangre, su esfuerzo y su sudor para generarles riqueza?».

El dirigente estudiantil hizo un llamado a que la educación no sea solo un medio para obtener un título, sino una herramienta para organizar al pueblo y luchar con él. «Con la educación, la organización y la lucha van a poder ser libres los pueblos. Antorcha es el camino para organizarnos, educarnos y liberarnos», afirmó. Las escuelas de Quicayán, dijo, deben ser mecanismos para formar conciencia crítica y resistencia popular.

Finalmente, invitó a los asistentes a asumir la encomienda histórica: «Unámonos, organicémonos, eduquémonos y liberémonos. Es la hora de los pueblos». La ceremonia concluyó con una felicitación a los estudiantes y el llamado a seguir adelante en la construcción de un México sin pobreza, con justicia y soberanía.