Teatro abarrotado celebra el legado de Víctor Puebla

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Puebla, Pue. – Durante más de cuatro horas, el telón se abrió para contar historias de Puebla y México, provocar risas y, al mismo tiempo, invitar a mirar críticamente la realidad. Con el Teatro de la Ciudad lleno durante toda la jornada, se llevó a cabo el IX Festival de Teatro “Víctor Puebla”, encuentro que reunió cuatro puestas en escena y rindió homenaje al actor, director y dramaturgo poblano a 19 años de su fallecimiento.

Desde las 3:00 de la tarde y hasta el término de la última función, el público permaneció en el recinto para disfrutar de obras escritas por Víctor Puebla y su entrañable amigo y colaborador Marko Castillo, quienes construyeron una propuesta escénica en la que convergen el humor, la música, la danza, la historia y la crítica social.

La jornada comenzó con “Divertimento poblano”, interpretada por la compañía “Juan Manuel Celis Ponce”. A través de la farsa, la pieza recorrió episodios históricos, tradiciones, personajes y expresiones de la cultura popular de Puebla, con una mirada divertida que despertó las risas del público sin renunciar a la reflexión sobre la identidad del estado; posteriormente, la Compañía Nacional de Teatro “Víctor Puebla” presentó “La poblanía de los Ángeles”, que llevó al escenario estampas, costumbres y personajes ligados a la vida del estado. 

El programa continuó con “Cri-Cri para inconformes”, a cargo de la compañía “Humberto Vidal Mendoza”, proveniente del Estado de México. La obra recuperó la imaginación infantil para abordar la realidad desde una perspectiva crítica y sensible, demostrando que el teatro dirigido a las infancias también puede despertar preguntas e inconformidad frente a las injusticias; el cierre correspondió a “Mexicanerías”, presentada por la Compañía de Teatro de la Casa de Cultura “Ing. Aquiles Córdova Morán”, con música, danza, actuación y humor, el montaje hizo desfilar por el escenario distintas expresiones de la cultura popular mexicana, en una celebración de la identidad nacional y de la riqueza artística construida por el pueblo.

Al dar la bienvenida, Vania Mejía López, directora de los Grupos Culturales Nacionales del Movimiento Antorchista, afirmó que este festival busca conmemorar la vigencia de la forma en que Víctor Puebla concebía al arte como una herramienta capaz de educar, sensibilizar y transformar a la sociedad: “el teatro es político, como lo es todo lo que sucede a nuestro alrededor”, sostuvo, explicando al tiempo que, frente a un sistema económico que busca presentar el arte como un entretenimiento individual reservado para quienes pueden pagarlo, el Movimiento Antorchista ha defendido su carácter social y su derecho a llegar hasta los sectores populares.

Recordó que el encuentro entre Víctor Puebla y el trabajo cultural de Antorcha dio origen a una relación sólida, pues el dramaturgo encontró en la organización un proyecto coincidente con su convicción de construir un teatro de masas. De esa unión —señaló—, surgió una práctica escénica que llevó a Shakespeare, Molière y los grandes autores griegos hasta colonias y comunidades humildes del país.

“Víctor Puebla trazó el camino, nos enseñó a llevar obras monumentales a las colonias populares, a los humildes de nuestro país”, destacó. Para lograrlo —añadió— le bastaban su “trocotina”, su grupo de actores y unos cuantos elementos escenográficos con los cuales emprendía el viaje para acercar a los pueblos las grandes obras legadas por la humanidad.

Mejía López señaló que, aunque han transcurrido 19 años desde su muerte, el llamado “Divo de Puebla” permanece vivo en las obras que escribió, en sus personajes, en sus adaptaciones y, sobre todo, en los actores que formó y que continúan llevando el teatro a nuevos públicos: “los hombres que, como él, entregan su vida a la búsqueda del mejoramiento espiritual y material de los desposeídos quedan guardados para siempre en la memoria y en los corazones de aquellos a quienes llegaron directa o indirectamente”, expresó.

La directora cultural convocó a continuar ese legado a través de un arte comprometido con la transformación de las condiciones de vida del pueblo: “estoy segura de que, sea cual fuere el asunto, sonreiría y se pondría a trabajar para hacer de Puebla, de México y del mundo un lugar mejor para los pobres. Hagamos nosotros lo mismo: arte y teatro para educar al pueblo pobre de México, para organizarlo e invitarlo al combate en serio contra la pobreza”.

Entre aplausos, actores, directores y espectadores celebraron que las obras de Víctor Puebla continúen sobre los escenarios y encuentren nuevas generaciones dispuestas a representarlas y recibirlas. El Teatro de la Ciudad, lleno durante toda la jornada, confirmó que el teatro popular conserva la capacidad de convocar, divertir y despertar conciencias.