La salida de Claudia Hernández de Comunicación Social para integrarse a Morena rumbo a 2027 pareciera parte de una lógica amplia: el gobierno y el partido operando como una misma estructura.
Cambian los cargos, no los objetivos.
En menos de dos años, esa área ya tendrá tres titulares, pero el fondo es otro: la administración se mueve al ritmo de la estrategia electoral.
Y eso, exhibe una prioridad clara.
La línea se vuelve cada vez más delgada.
Hoy es Comunicación Social, mañana puede ser cualquier otro espacio.
La cercanía entre el Gobierno de Puebla y Benemérita Universidad Autónoma de Puebla tampoco pasa desapercibida.
Si la tendencia sigue, no sería extraño que los próximos movimientos también alcancen a la universidad.
En una de esas, el siguiente rector o rectora ya no solo responderá a la academia, sino a un grupo político.
Y entonces sí, la simbiosis quedaría completa.
