El Senado de la República aprobó la reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, pero con un cambio clave: se eliminó la posibilidad de aplicar la revocación de mandato en 2027.
En otras palabras, la revocación de mandato es un mecanismo que permite a la ciudadanía votar para decidir si un gobernante debe continuar en su cargo o ser removido antes de que termine su periodo. Es decir, una herramienta de control directo del poder por parte de la gente.
Sin embargo, durante la discusión, la senadora poblana Lizeth Sánchez García propuso retirar este punto del dictamen. Argumentó que realizar la revocación al mismo tiempo que las elecciones intermedias —cuando se eligen diputados— podría “confundir” el proceso y mezclar dos decisiones distintas en una sola jornada.
La propuesta fue respaldada por otros senadores poblanos, quienes votaron a favor de la reforma en general, pero coincidieron en eliminar ese apartado. Entre ellos están Ignacio Mier Velazco y Deniss Ortiz Pérez, mientras que Néstor Camarillo Medina votó en contra del proyecto completo.
¿Pero qué implica realmente esta decisión?
Que en 2027, cuando haya elecciones, los ciudadanos no podrán votar para revocar a sus gobernantes. Es decir, se mantiene el sistema tradicional: elegirlos y esperar hasta el final de su mandato, sin una vía intermedia para retirarlos mediante votación.
Aquí es donde surge el cuestionamiento. Si la revocación de mandato nació como una herramienta para fortalecer la participación ciudadana, ¿por qué aplazarla justamente cuando podría ponerse en práctica? ¿Se trata de evitar confusiones… o de evitar riesgos políticos?
Mientras tanto, el resto de la reforma sí avanzó. Incluye medidas como reducir el gasto en congresos locales, limitar salarios en órganos electorales y modificar la integración de ayuntamientos.
El dictamen ahora pasará a la Cámara de Diputados. Pero lo ocurrido deja una señal clara: incluso dentro de quienes respaldan la reforma, hay decisiones que se ajustan sobre la marcha, y no siempre queda claro si se hacen por técnica… o por conveniencia.
