Puebla arranca 2026 con señales de alerta en su panorama económico y social: caída del empleo formal, desaceleración productiva y altos niveles de pobreza laboral que evidencian un deterioro en las condiciones de vida de miles de trabajadores. Datos del IMSS reportan que en enero se perdieron 3 mil 183 empleos formales, con lo que la entidad cerró el mes con 652 mil 125 puestos registrados, una baja de 0.48 por ciento mensual y de 0.76 por ciento anual.
La caída no es aislada. Entre noviembre de 2025 y enero de 2026 se han acumulado más de 20 mil empleos formales menos, con impactos más severos en sectores clave como el comercio, que perdió alrededor de 8 mil plazas, seguido por la construcción y los servicios, que también registraron recortes significativos en su plantilla laboral.
En paralelo, la actividad económica estatal muestra signos de desaceleración. El INEGI reportó que la economía de Puebla se contrajo 1.3 por ciento en el tercer trimestre de 2025, impulsada principalmente por el retroceso del sector secundario, mientras que el Producto Interno Bruto estatal registró una caída cercana al 0.7 por ciento en periodos recientes, incluso por encima del descenso observado a nivel nacional, en un contexto marcado por la incertidumbre económica y la percepción de inseguridad.
El deterioro económico se refleja directamente en las condiciones sociales. Cerca de 2.2 millones de personas ocupadas perciben ingresos considerados de pobreza laboral y alrededor de 2.3 millones de trabajadores, equivalente al 78 por ciento, carecen de seguridad social, según estimaciones basadas en la ENOE y el Observatorio de Trabajo Decente. A ello se suma que en 2025 Puebla contabilizó aproximadamente 481 mil personas en pobreza extrema, es decir, 7.3 por ciento de su población, ubicándose entre las entidades con mayores carencias estructurales del país.
El impacto también se observa a escala regional: la zona Puebla-Tlaxcala perdió alrededor de 12 mil empleos formales en enero de 2026. Especialistas advierten que, de mantenerse esta tendencia, la combinación de informalidad, salarios bajos y menor dinamismo económico podría profundizar la desigualdad y limitar la recuperación económica del estado en el corto plazo.
Silvanna Mortera
