Desigualdad y pobreza regional: caso Puebla

0
523

Por Salvador Castañeda Luna

El INEGI acaba de dar a conocer los resultados de la medición de la pobreza en México con datos de 2024. Es la primera vez que el INEGI se encarga de tal evaluación, ante la desaparición de la CONEVAL por decisión de la 4T. 

El dato más sorprendente es que de 2022 a 2024, salieron de la pobreza 8.3 millones de mexicanos justo en el periodo en que se consolidó la entrega de tarjetas de transferencia monetaria a los adultos mayores, a estudiantes y a otros grupos sociales. Esa reducción de la pobreza multidimensional la explica INEGI, se debió a que se redujo de 36.3% en 2022 a 29.6% en 2024. Cifras que especialistas consideran falsas, pero que Morena las difunde por la necesidad política de “comprobar” que los programas sociales de AMLO están siendo eficaces para reducir la pobreza, porque en la realidad, la pobreza ha crecido durante el gobierno de la Cuarta Transformación. La misma fuente señala que 6 de cada 10 mexicanos (61.7%), presentan cuando menos alguna de las seis carencias sociales que se evalúan en la medición de la pobreza multidimensional. La medición de INEGI se realizó sobre el parámetro de los ingresos, indicador que es muy sensible ante cualquier crisis o inflación y que pueden volver a dejarlos por debajo de la línea de pobreza a esos 8.3 millones,

Aún analizando los datos publicados, vemos que a nivel regional existe mucha desigualdad. Los estados con mayor pobreza son Chiapas con 66%, Guerrero 58.1%, Oaxaca 51.6%, Veracruz 44.5% y Puebla 43.4%. 

Los factores que influyen en el alto porcentaje de pobreza en los estados del sur se deben a los altos niveles de rezago educativo, no tienen acceso a la seguridad social y falta de servicios en la vivienda.  

Entre 2022 y 2024 Puebla redujo de 3,626,905 personas a 2,865,000 la población en situación de pobreza, de los cuales 481,200 se encuentran en pobreza extrema. Sin embargo, cabe destacar que aún existen 3,119,700 personas sin acceso a la salud en Puebla, que representa el 47.3% de la población total. Al mismo tiempo, en Puebla el 67.7% de la población, es decir, 4,461,900 personas carecen de seguridad social y que el ingreso mensual percápita es el más bajo del país con $5,732.22 y desglosando el ingreso, el 49.2%, o sea, 3,246,400 personas presentaron ingresos mensuales menores a $2,379.47 en áreas urbanas y de $1,797.48 en áreas rurales. Si consideramos que el salario mínimo en Puebla para 2025 es de $278.80 pesos diarios, esto es, $8,364 pesos mensuales y que resulta insuficiente para satisfacer las necesidades básicas de una familia, está claro que la mayoría de los poblanos se encuentran en pobreza.

Por lo anterior podemos concluir que los programas sociales del Gobierno Federal constituyen un paliativo, es decir, un amortiguador de la pobreza, pero insuficiente para sacar a la gente de la pobreza, porque dichos apoyos solo cubren una fracción del gasto en la adquisición de la canasta básica y que el alza sostenida de los precios, lo alejan más de alcanzar una vida digna.

Solo un aumento en el empleo formal y mejor pagado, junto con otras políticas públicas, como una reforma fiscal progresiva y una reorientación del gasto público para generar mejores condiciones de vida, aplicado a educación, salud, vivienda e infraestructura pueden revertir la pobreza. Ya que en las condiciones políticas y económicas actuales dentro y fuera del país, hacen poco probable que eso ocurra, si el pueblo no se organiza y lucha por el poder político.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí