Por Jorge Gutiérrez
Luego de más de 12 horas detenidas, las jóvenes identificadas como Viridiana, Fernanda, Luna y “Vico” recuperaron su libertad tras ser acusadas del delito de daño en patrimonio histórico por su presunta participación en los destrozos a la Fuente de San Miguel, ubicada en el Zócalo de Puebla, su defensa legal consiguió que pudieran salir en libertad durante la noche del domingo 31 de agosto.
Las cuatro manifestantes fueron aseguradas en flagrancia por elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), cuando junto a otros hombres y mujeres encapuchados golpeaban con martillos la fuente del centro histórico, la denuncia correspondiente fue presentada por la Gerencia de la Ciudad de Puebla ante la Fiscalía General de la República (FGR), al tratarse de un bien catalogado como patrimonio histórico.
Tras recuperar la libertad, las jóvenes acusaron haber sido víctimas de abusos de autoridad durante su detención. Entre lágrimas, señalaron que fueron violentadas por más de diez policías varones y mostraron moretones como pruebas de las agresiones, agradecieron el respaldo de familiares, colectivos y compañeras de protesta que las acompañaron durante el proceso.
A pesar de su liberación, el proceso judicial en su contra continúa abierto, el Código Penal Federal establece que el delito de daño en patrimonio histórico puede alcanzar una pena de hasta 12 años de prisión, por lo que las manifestantes deberán comparecer cuando así lo determine el juez encargado de la causa.
