A 12 meses que apareció la COVID-19 en el país, las acciones del Gobierno de México para prevenir, atender y erradicar las violencias contra las mujeres e infancias han sido precarias y desarticuladas.
El pasado 25 de abril el Sistema Estatal para el Desarrollo Integral de la Familia en Puebla (Sedif) arrojó que 6 de cada 10 niños son violentados o viven algún tipo de abuso.