De confirmarse, este sería el segundo viaje del líder ucraniano a Europa Occidental desde el inicio de la operación militar especial de Rusia. El objetivo es obtener dinero de los miembros de la Unión Europea (UE), pese a que muchas de esas naciones actualmente padecen problemas económicos.
Los ministros de Asuntos Exteriores de los países miembros de la Unión Europea (UE) se reunieron en Kiev en una cumbre para comprometerse a seguir apoyando la guerra de la OTAN contra Rusia en Ucrania.
“Si la UE no corrige sus errores”, sobre todo en materia de visados, el bloque “perderá el derecho a esperar algo de Turquía”, declaró el presidente turco.
Al menos 78 migrantes murieron ahogados en el mar tras volcar un barco frente a las costas del sur de Grecia, considerada como una de las principales rutas de entrada de migrantes a la Unión Europea (UE) procedentes de Medio Oriente, Asia y África.
Francia está bloqueando la decisión unánime de la Unión Europea de financiar el suministro de municiones para Ucrania. Se trata del compromiso asumido por Bruselas de gastar más de 2 mil millones de dólares en dotar a Kiev con un millón de municiones de artillería de 15.5 cm a lo largo de doce meses y acelerar la producción de proyectiles en el bloque comunitario.
Moscú ha calificado en reiteradas ocasiones la iniciativa occidental como una “medida antimercado” que “puede complicar considerablemente la situación en los mercados energéticos mundiales”, y advirtió que “no planea suministrar” petróleo a los países y compañías que se unan a la limitación de su precio.
El jefe de Gobierno de Alemania, Olaf Scholz, inauguró la Conferencia Internacional sobre la Reconstrucción de Ucrania, en Berlín, con estas palabras: "lo que está en juego es nada menos que la creación de un nuevo Plan Marshall para el siglo XXI, una tarea generacional que debe comenzar ahora" e implicará el esfuerzo de la comunidad internacional.