Las autoridades rusas han denunciado que la detonación en almacén de municiones en el norte de Crimea es un acto de sabotaje de Kiev, que ha causado daños a vías férreas y edificios habitaciones, por lo que se ha desalojado a más de 3 mil personas.
El asesor de seguridad nacional del Reino Unido, Stephen Lovegrove, alertó que la amenaza de guerra nuclear es mayor que durante la Guerra Fría, en especial por las tensiones actuales y la falta de canales de comunicación, según un informe que publicó el sitio antiwar.com
La Unión Europea debe adoptar una nueva estrategia sobre el conflicto en Ucrania que sea orientada hacia la paz, dado que su enfoque actual no funciona, aseguró el primer ministro Hungría, Viktor Orbán.
El Pentágono se está preparando activamente para enviar nuevos y modernos aviones militares fabricados en los países de la OTAN para luchar contra las fuerzas rusas en Ucrania, informó el miércoles el Washington Post.
El general Charles Q. Brown Jr., jefe del Estado Mayor de la Fuerza Aérea de EE.UU., dijo al periódico que “las discusiones están en curso” para enviar los cazas a Ucrania.
Las delegaciones de Rusia y Ucrania suscribieron el pacto de forma separada con la ONU y Ankara, que actuaron como mediadores en el proceso de conversaciones. En el acto participaron el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, y el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan y los firmantes del pacto fueron el ministro de Defensa de Rusia, Serguéi Shoigú, su par turco, Hulusi Akar, el ministro de Infraestructura de Ucrania, Alexánder Kubrakov, y Guterres.
Las Fuerzas Armadas ucranianas atacaron el territorio de la planta nuclear de Zaporiyia, esta planta nuclear es considerada la más grande de Europa. Los ataques con drones contra las instalaciones son constantes y ponen en riesgo la seguridad no solo de Ucrania sino de toda Europa.
El 13 de julio se celebraron conversaciones en Estambul, entre Rusia y Ucrania, con la participación de Turquía y la ONU, mostrando disposición para tomar acuerdos que resuelvan el problema de la venta de cereales ucranianos y rusos para disminuir la crisis alimentaria global. Para ello se ha creado un centro de coordinación, del cual dependerá la exportación de productos. Aunque no se descartan especulaciones y presiones artificiales, que pueden ser beneficiosas para los países occidentales.