La ocupación terrorista sionista, apoyada por Estados Unidos, Gran Bretaña y Occidente, continúa sus crímenes sin descanso. Atacando a los niños de Gaza día y noche, bombardeando sus hogares, destrozando sus cuerpos y dejándolos bajo los escombros, sin que el mundo hipócrita siquiera pestañee. Un mundo que dice defender los derechos humanos, pero se vuelve ciego y sordo cuando la víctima es un niño palestino.
La ocupación terrorista sionista, apoyada por Estados Unidos, Gran Bretaña y Occidente, continúa sus crímenes sin descanso. Atacando a los niños de Gaza día y noche, bombardeando sus hogares, destrozando sus cuerpos y dejándolos bajo los escombros, sin que el mundo hipócrita siquiera pestañee. Un mundo que dice defender los derechos humanos, pero se vuelve ciego y sordo cuando la víctima es un niño palestino.