En la Sierra Norte de Puebla ya se empiezan a sentir con fuerza las lluvias de este año. Como cada temporada, el paisaje se llena de verde, los ríos bajan con más fuerza y el aire huele a tierra mojada. Pero también, como ya sabemos quienes vivimos aquí, vienen con ellas los riesgos de deslaves, inundaciones y caminos bloqueados.
Por Jorge Gutiérrez
Un tornado sorprendió a los habitantes de Lanetillo, en el municipio de Chignahuapan y dejó daños a viviendas, invernaderos, vehículos, a pesar...