Desde el inicio de las operaciones militares rusas en Ucrania, EE.UU. y los países de la UE han impuesto sanciones contra diversos sectores de Rusia con el fin de sofocar su potente economía: sin embargo, los datos mostraron que Rusia volvió al primer lugar entre proveedores del mayor importador de petróleo del mundo después de un lapso de tiempo de 19 meses, lo que muestra que Moscú ha sido capaz de encontrar clientes para su petróleo a pesar de las sanciones lideradas por EE.UU. aunque tuvo que reducir los precios para realizarlo.