Para el Movimiento Antorchista, la Espartaqueada Cultural no solo es un festival de arte, sino también un foro donde todo el público, y sobre todo los artistas, pueden reflexionar sobre las condiciones sociales de nuestro país.
En la década de los 70, Huitzilan de Serdán era un pueblo sin ley, sometido a la explotación de un cacicazgo rapaz que aprovechó la usura y el alcohol, para inventarle al indígena huitzilteco deudas impagables y cobrarles con el despojo de sus tierras
Como organización aplaudimos la lucha estudiantil y no solo esa, sino todas las luchas que su fin es un cambio para algo mejor, pero eso no quiere decir que estemos detrás del paro.