Moscú anunció este viernes que todos los militantes del batallón nacionalista Azov que se encontraban en la planta siderúrgica Azovstal se rindieron incondicionalmente. Las instalaciones de la planta, en las que se escondían los combatientes, quedaron bajo el control total de las Fuerzas Armadas rusas, declaró el portavoz del Ministerio de Defensa ruso, Ígor Konashénkov.