Distintos medios de comunicación de Estados Unidos filtraron información falsa sobre una supuesta intención de Rusia de invadir Ucrania; los altos funcionarios de Rusia de inmediato desmintieron las aseveraciones de los medios norteamericanos; al tiempo que denunciaron que la cada vez mayor presencia militar de la OTAN cerca de las fronteras rusas, representa una amenaza para la paz de la región y señalaron que E.E.U.U. está rebasando las líneas rojas, lo que constituye un acto de provocación.