La medida se toma después de un atentado terrorista ocurrido en un popular destino turístico situado en la región de Cachemira que terminó con la vida de 26 personas.
En Pakistán, después del arresto del ex primer ministro Imran Khan en Islamabad, comenzaron protestas masivas contra el gobierno, que se convirtieron en disturbios y rebeliones exigiendo la liberación de Khan.