Washington pretende imponer al organismo una solución que “permita a Israel continuar con su barrido militar de la Franja de Gaza, sus incursiones forzadas en Cisjordania y sus ataques arbitrarios contra Líbano y Siria”, declaró la Cancillería rusa.
Miles de viviendas y decenas de escuelas, hospitales y otras instalaciones civiles han resultado dañados o totalmente destruidos. Casi 10 mil civiles, la mayoría de ellos niños, mujeres y ancianos, perdieron sus vidas.
El bloqueo de la Franza de Gaza y los bombardeos de Israel contra las zonas densamente pobladas es un crimen de guerra, declaró la portavoz de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Acnudh), Ravina Shamdasani.