Moscú ha advertido a los países occidentales que “cualquier acción agresiva” contra la península rusa de Crimea será seguida de un ataque de represalia, declaró este viernes la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, María Zajárova.
La filtración del audio de una conversación entre militares alemanes de alto rango es parte de una “guerra de información” de Rusia que tiene por objetivo “socavar nuestra unidad”, declaró el ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius.
Hoy no se trata “de someterse al orden mundial basado en reglas”, sino de cumplir con la Carta de la ONU “en toda su integridad e interconexión”, destacó el canciller ruso.
El fracaso podría hacer que los aliados occidentales de Kiev cuestionen la operación, tras haber invertido decenas de miles millones de dólares en apoyarla con armas y equipos bélicos.
El Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB, por sus siglas en ruso) detuvo la actividad de una red formada por agentes de la dirección principal de inteligencia del Ministerio de Defensa de Ucrania, que “planeaba una serie de actos terroristas y de sabotaje” en el territorio de la República de Crimea, reza el servicio de prensa del FSB.
El gobernador de Sebastopol indicó que, uno de los drones fue destruido, mientras que el otro “explotó por sí solo” y a pesar de que “la ciudad está tranquila, todas las fuerzas y servicios” aún permanecen en alerta.
El mandatario de Rusia, Vladímir Putin visitó de manera sorpresiva la ciudad de Mariúpol e inspeccionó las labores de reconstrucción, verificó el estado de la infraestructura y habló con los residentes. Durante los primeros meses de la operación especial, las fuerzas rusas cercaron la ciudad. El batallón neonazi Azov se atrincheró en Mariúpol, negándose a deponer las armas y entregar la urbe pacíficamente, lo que terminó en su asalto y destrucción casi total.