Soraya Córdova Morán
Estamos muy contentos, porque vamos a festejar los 50 años de lucha en la capital poblana, con más de 50 mil antorchistas, este 8 de noviembre, en el Centro Expositor de Los Fuertes.
Y vamos a festejarlos con mucha alegría, porque durante todos estos años la lucha antorchista en las calles ha logrado grandes avances en las colonias populares de la capital, en las escuelas, en los centros de arte y de deporte, en el comercio, en el transporte; es decir, en todos lados en donde nos han llamado para impulsar la lucha por mejores condiciones de vida.
Hace 50 años, éramos cinco jóvenes universitarios quienes nos dimos a la tarea de organizar y educar a los trabajadores poblanos. Ahora, somos más de 50 mil antorchistas en la capital, quienes formamos un núcleo de acero que avanza todos los días en la lucha por mejorar las condiciones de vida de los trabajadores. Hace 50 años, Antorcha buscaba comenzar a llegar con sus ideas a los pobres poblanos de la capital, para luchar por nuestras necesidades. Ahora, la mayoría de los capitalinos conoce a nuestra organización y sabe que es un movimiento de lucha, que no claudica en sus demandas ante el gobierno, que no se amedrenta a pesar de las amenazas, que somos una organización que logra resolver los problemas de los capitalinos, como la vivienda, servicios básicos, escuelas de calidad, calles pavimentadas, clínicas, hospitales, unidades deportivas o casas de arte.
Ahora podemos presumir colonias que tienen todos los servicios, vivienda, calles pavimentadas, auditorios, unidades deportivas, casas de la cultura, clínicas, como la colonia Balcones de Sur, que es una de las más conocidas en la capital, la 1° de mayo, la 2 de marzo o la Elsa Córdova. Nos hemos convertido en la organización más numerosa, más consolidada e importante del estado.
En la lucha junto los pobres, todos los empresarios y gobiernos nos ven como enemigos de clases, porque luchamos del lado contrario a sus intereses. Por eso, la represión del gobierno ha buscado liquidarnos. Hemos vivido tiempos de guerra, mismos que nos han forjado. Hemos vivido tiempos de represión, que nos han unido. Hemos vivido tiempos de campañas sucias en la prensa, mismos que nos han hecho ver la necesidad de decirle al pueblo lo que somos, lo que pensamos y cómo podemos pelear juntos por sus demandas.
Mario Marín, por ejemplo, desató una campaña persecutoria contra nosotros. López Obrador y Miguel Barbosa intentaron liquidar a nuestra organización usando a las fuerzas policiales para entrar a nuestras colonias, unidades deportivas, casas de la cultura o casas del estudiante, para sacarnos de ahí. Pero el pueblo pobre se los impidió. Morena quiso encarcelar a varios líderes de Antorcha e iniciaron una agresiva campaña mediática contra nosotros. ¿Qué lograron? Nada. Aquí seguimos: más fuertes, creciendo, organizando a más gente y educando a más gente.
Los gobiernos duran tres o seis años y se convierten en historia, casi siempre en una mala historia de quejas y problemas no resueltos. La organización dura decenas o cientos de años y se convierte en una historia de progreso. En efecto, hemos resuelto miles de demandas, pero la pobreza sigue creciendo en los campos, en las colonias populares, en las fábricas, en todos lados, porque seguimos siendo explotados por el capital, por el sistema económico empresarial. Y sólo hay una forma de acabar con esa explotación: que la vanguardia de los pobres forme un partido de nuevo tipo y tome el poder político para hacer cambios estructurales en la economía en beneficio de los trabajadores. Esa es la tarea que tenemos pendiente y eso vamos a decir en el 50 aniversario de Antorcha en la capital: urge formar ese partido y urge tomar el poder político. Son las viejas tareas pendientes en la lucha antorchista, pero que ahora podemos lograr de mejor manera porque somos una fuerza de masas muy importante en la política del país. Así que, a todos los antorchistas de la capital, les pido que no falten a esta cita con la historia. Y a todos los antorchistas del estado los llamo a que vengan al evento, aunque sea una pequeña representación, a que se sumen, a que festejen con nosotros, porque el festejo es de todos los antorchist





