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La lección de lucha en el Hospital de Tecomatlán

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Tecomatlán, Puebla. El Hospital Integral de Tecomatlán es hoy es un pilar de atención médica para la Mixteca Baja Poblana y para estados vecinos como Guerrero y Oaxaca, pero su existencia no fue una concesión burocrática, sino el resultado de años de gestión, firmeza y organización comunitaria.

Rosa Eulalia Díaz Virgen, subdirectora administrativa del hospital, relató cómo la población sufría ante la falta de servicios básicos de salud antes de contar con esta infraestructura.

“En aquel entonces, las familias trabajadoras dependían de unos cuantos médicos particulares o de una pequeña clínica local donde solo se podían atender males menores. No podíamos atender urgencias más complicadas o graves, solamente picados de alacrán, cortadas leves, gripas, diarreas… y hasta eso moderadas, porque si ya había una deshidratación severa, era más difícil. No teníamos laboratorios ni nada”, recordó Díaz Virgen.

Ante esta realidad, el municipio organizado gestionó la construcción de un hospital. Sin embargo, el gobierno decidió destinar los primeros recursos hacia Tulcingo de Valle, argumentando que allá había más población.

Lejos de rendirse o bajar los brazos, el pueblo de Tecomatlán -encabezados por el Movimiento Antorchista- continuó la protesta y la gestión. Durante ese camino, funcionarios y políticos intentaron frenar la obra asegurando que construir un hospital aquí era innecesario y que se convertiría en un “elefante blanco”, pues ya existían instalaciones en Acatlán de Osorio y en Tulcingo.

“Decían que iba a ser un elefante blanco porque teníamos cerca los otros hospitales. Sin embargo, nosotros no lo dejamos caer; el blanco más bien fue el de Tulcingo. Nosotros empezamos a gestionar, a luchar y todo, y se logró que se construyera el hospital aquí por el año 2002”, destacó la subdirectora.

La fuerza del pueblo organizado demostró quién tenía la razón. Con el tiempo, el Hospital Integral de Tecomatlán no solo se mantuvo en pie, sino que superó las carencias iniciales. Hoy cuenta con especialidades de planta como Pediatría, Cirugía General, Ginecología y Anestesiología.

Casos de urgencia como apendicitis o cesáreas, que antes obligaban a las familias a realizar gastos excesivos y traslados peligrosos hacia Acatlán o Izúcar de Matamoros, hoy se resuelven de manera gratuita y oportuna en Tecomatlán. Su cobertura abraza a municipios vecinos como Tehuitzingo y a comunidades humildes del estado de Guerrero y Oaxaca.

La historia del Hospital Integral demuestra una verdad clara para la clase trabajadora: cuando las masas se concientizan, se organizan y exigen lo que por derecho les corresponde, no hay burocracia que pueda detener la transformación de sus condiciones de vida.

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