En Puebla capital, prácticamente cada 12 horas se abre una carpeta de investigación por la desaparición de una persona.
Entre enero y junio de 2026, la Fiscalía General del Estado inició 353 investigaciones —un promedio de casi dos casos diarios—, mientras que mayo alcanzó el punto más alto con 83 carpetas.
Aunque no todas las denuncias terminan con personas aún desaparecidas, las cifras evidencian que este delito se ha vuelto una constante que ninguna sociedad debería normalizar.
La Red Lupa, del Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracia, ubica al municipio de Puebla como el que concentra el mayor número de personas desaparecidas en el estado y clasifica a la entidad con un nivel de gravedad «medio superior».
Las desapariciones no pueden seguir siendo un dato más en los informes oficiales.
Prevenir este delito, fortalecer las capacidades de búsqueda y garantizar investigaciones eficaces que permitan localizar a las personas y combatir la impunidad debería estar en la. Agenda de las autoridades.
