Sólo 1% de las trabajadoras del hogar en Puebla tiene IMSS pese a reforma vigente desde 2022

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Silvanna Mortera

A casi tres años de que entró en vigor la reforma que obliga a los empleadores a inscribir a las personas trabajadoras del hogar al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en Puebla apenas el uno por ciento de este sector cuenta con seguridad social.

De acuerdo con cifras del IMSS, hasta mayo de 2026 únicamente mil 398 trabajadores del hogar estaban afiliados al instituto en la entidad, pese a que en Puebla laboran alrededor de 108 mil 352 personas dedicadas al trabajo doméstico remunerado, según estimaciones de Data México, elaboradas con información de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE).

Esto significa que poco más del 98 por ciento de quienes realizan labores domésticas continúan sin acceso a servicios médicos, incapacidades, ahorro para el retiro y demás prestaciones contempladas por la seguridad social.

Reforma no logró ampliar la cobertura

En octubre de 2022, el Congreso de la Unión aprobó modificaciones a la Ley del Seguro Social para establecer como obligación de los empleadores registrar ante el IMSS a las personas trabajadoras del hogar.

Con la reforma se buscó garantizar el acceso a servicios de salud, prestaciones laborales y protección social para uno de los sectores históricamente más vulnerables del mercado laboral.

Sin embargo, las cifras muestran que la incorporación al sistema de seguridad social continúa siendo mínima.

Mujeres concentran el trabajo doméstico

El IMSS reportó que, de las mil 398 personas afiliadas en Puebla, 893 son mujeres y 505 hombres, lo que confirma que esta actividad sigue siendo desempeñada principalmente por trabajadoras.

En cuanto a los salarios registrados ante el instituto, los hombres afiliados perciben un ingreso promedio diario de 673 pesos, mientras que las mujeres reciben en promedio 515 pesos diarios.

Persisten altos niveles de informalidad

Especialistas han señalado que la baja afiliación responde principalmente a la persistencia de la informalidad laboral, el desconocimiento de las obligaciones legales por parte de los empleadores y la falta de mecanismos eficaces de inspección que garanticen el cumplimiento de la reforma.

Aunque el registro ante el IMSS es obligatorio desde 2022, la cobertura de seguridad social para las personas trabajadoras del hogar continúa siendo una de las más bajas entre los distintos sectores laborales del estado.