Más de 1.6 millones de menores sufrieron violencia sexual digital en México, alerta UNICEF

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Silvanna Mortera

La violencia sexual digital contra niñas, niños y adolescentes se ha convertido en una de las amenazas más graves para la infancia en México. De acuerdo con un informe publicado por UNICEF, alrededor de 1.6 millones de menores de entre 12 y 17 años fueron víctimas de algún tipo de explotación o abuso sexual facilitado por la tecnología durante un periodo de un año.

El estudio Disrupting Harm en México, elaborado por UNICEF, ECPAT e Interpol, reveló que el 13 por ciento de los usuarios de internet en ese rango de edad sufrió alguna forma de violencia sexual digital, fenómeno que ocurre principalmente a través de redes sociales, aplicaciones de mensajería y plataformas digitales.

Contrario a la percepción de que este tipo de delitos son cometidos por desconocidos, el informe encontró que en el 64 por ciento de los casos las víctimas conocían a su agresor. El 29 por ciento identificó al responsable como una amistad, el 19 por ciento como pareja y el 16 por ciento como un familiar.

Además, el estudio detectó que en el 39 por ciento de los casos el primer contacto físico con el agresor ocurrió en la escuela, mientras que en el 31 por ciento se originó directamente a través de internet.

Redes sociales, principal vía de captación

Las plataformas digitales concentraron la mayor parte de los casos documentados. El 63 por ciento de las agresiones ocurrió mediante redes sociales o aplicaciones de mensajería instantánea.

Facebook apareció como la plataforma más utilizada por los agresores, al estar presente en el 52 por ciento de los casos reportados, seguida de WhatsApp con el 45 por ciento e Instagram con el 11 por ciento.

El informe también advierte que los videojuegos en línea han comenzado a ser utilizados como espacios para establecer contacto inicial con menores de edad y generar vínculos de confianza que posteriormente derivan en situaciones de abuso.

Consecuencias más allá de la pantalla

Los investigadores alertaron que la violencia sexual digital tiene efectos profundos sobre la salud mental de las víctimas.

Las niñas, niños y adolescentes afectados presentan 15 veces más probabilidades de autolesionarse y 12 veces más riesgo de desarrollar pensamientos o conductas suicidas en comparación con quienes no han vivido este tipo de agresiones.

Asimismo, se identificaron problemas recurrentes de ansiedad, depresión, trastornos del sueño, baja autoestima y alteraciones en la conducta alimentaria.

Denuncias mínimas y revictimización

Pese a la magnitud del problema, la mayoría de los casos no llega a las autoridades. El informe señala que el 32 por ciento de las víctimas nunca habló con nadie sobre lo ocurrido debido a sentimientos de vergüenza o desconocimiento de los mecanismos de apoyo.

Las denuncias formales representan menos del uno por ciento de los incidentes registrados.

Las organizaciones participantes también documentaron casos de revictimización institucional, donde menores y jóvenes enfrentaron obstáculos, falta de sensibilidad y procedimientos inadecuados al intentar denunciar los hechos ante autoridades ministeriales.

Ante este panorama, UNICEF llamó a fortalecer los mecanismos de prevención, atención psicológica especializada y acceso a la justicia para proteger a la infancia frente a una violencia que cada vez encuentra más espacios para reproducirse en el entorno digital.