¿Campaña o función pública?

0
38

La publicación de la convocatoria de Morena para definir a su candidato a la presidencia municipal de Puebla capital abrió oficialmente la disputa por una de las posiciones más importantes del estado. Los nombres ya circulan, las apariciones públicas aumentan y los recorridos por colonias se multiplican.

Sin embargo, más allá de las encuestas y de quién resulte favorecido, hay una pregunta que merece toda nuestra atención: ¿cuántos de los aspirantes están dispuestos a separarse de sus cargos para competir en igualdad de condiciones?

La experiencia demuestra que con mucha frecuencia, los funcionarios buscan convertirse en candidatos sin abandonar las responsabilidades para las que fueron nombrados. Así la promoción personal navega con la bandera de actividad institucional, mientras recursos, estructura y exposición pública terminan convirtiéndose en ventajas políticas difíciles de ignorar.

Los ciudadanos tienen derecho a exigir claridad. Aspirar a una candidatura también. Pretender hacer ambas cosas al mismo tiempo suele traducirse en gobiernos distraídos y campañas anticipadas disfrazadas de trabajo oficial.

La contienda apenas comienza. En los próximos meses se verá quién está dispuesto a competir con reglas parejas y quién prefiere mantenerse en la comodidad del cargo mientras construye su proyecto político.