En el marco de la conmemoración de sus 50 años de ministerio sacerdotal, el arzobispo de Puebla, Víctor Sánchez Espinosa, hizo un llamado a la sociedad, autoridades, líderes religiosos y ciudadanía en general a trabajar de manera conjunta en la reconstrucción del tejido social, mediante el fortalecimiento de los valores, el diálogo, la reconciliación y la promoción de una cultura de paz.
Durante su mensaje con motivo de su jubileo sacerdotal, el jerarca católico agradeció a Dios, a su familia, formadores, sacerdotes y comunidades que han acompañado su trayectoria pastoral a lo largo de cinco décadas, al tiempo que reflexionó sobre la vocación sacerdotal como un llamado que responde a los tiempos y designios divinos.
Sánchez Espinosa destacó que la formación de su fe tuvo sus raíces en el ámbito familiar, donde aprendió la confianza en Dios, el amor por la Iglesia y el compromiso con el servicio a los demás, valores que han guiado su labor pastoral desde su ordenación sacerdotal.
Asimismo, reconoció la contribución de las distintas comunidades parroquiales en las que ha servido, señalando que cada experiencia pastoral representó una oportunidad de aprendizaje y crecimiento tanto humano como espiritual.
“Ustedes me enseñaron a ser pastor”, expresó ante los fieles que participaron en la celebración.
En uno de los mensajes centrales de su intervención, el arzobispo exhortó a sacerdotes, religiosas y laicos a asumir un papel activo en la construcción de una sociedad más justa y solidaria, particularmente en un contexto marcado por desafíos sociales que requieren unidad, diálogo y corresponsabilidad.
Dirigiéndose a los jóvenes poblanos, los invitó a escuchar la voz de Dios y a orientar sus proyectos de vida hacia ideales trascendentes, alejados de intereses efímeros o metas exclusivamente materiales. Señaló que la fe y el compromiso con valores superiores pueden ofrecer un sentido pleno a la existencia humana.
“Prueben la capacidad de escuchar la voz de Dios. El Señor sigue llamando, sigue pasando por la orilla de la vida y diciendo: ‘Sígueme’. Entreguen su vida por los bienes verdaderos, entreguen su vida a Cristo”, manifestó.
De igual forma, alentó a quienes pudieran experimentar una vocación sacerdotal o religiosa a responder con generosidad a ese llamado, al considerar que la Iglesia requiere nuevas generaciones comprometidas con la promoción de la justicia, la paz y el bien común.
En la parte final de su mensaje, Sánchez Espinosa agradeció las oraciones y el acompañamiento de los fieles durante sus cinco décadas de servicio pastoral, al considerar que han sido un respaldo fundamental para el desarrollo de su ministerio.
También recordó a los sacerdotes de la Arquidiócesis de Puebla que fallecieron durante la pandemia de COVID-19, periodo que calificó como uno de los momentos más difíciles para la Iglesia poblana.
“Sesenta y cinco sacerdotes de nuestra Iglesia angelopolitana murieron. Le pedimos a Dios por ellos”, expresó.
La celebración concluyó con una encomienda de su jubileo sacerdotal a la Virgen de Guadalupe y a Nuestra Señora de Ocotlán, poniendo bajo su protección espiritual esta etapa conmemorativa de su ministerio al frente de la Iglesia católica en Puebla.
