Obligación sin cumplirse

0
123

En México, la infancia no está creciendo en un entorno seguro, y eso ya no admite matices: al menos 20 millones de niñas, niños y adolescentes han sufrido algún tipo de agresión en sus propios hogares, el lugar que debería protegerlos. 

Se trata de una violencia normalizada que afecta su desarrollo, su salud mental y su futuro. 

Mientras el discurso público se llena de promesas, la realidad muestra que la mitad de las infancias vive expuesta a disciplina violenta y riesgo cotidiano. 

Un país que no puede garantizar seguridad dentro de casa difícilmente podrá ofrecerla en cualquier otro espacio. 

La deuda es hacer de México un lugar seguro para sus infancias.

Una obligación básica que sigue sin cumplirse.