Siete vuelos con destino a Varsovia, Sofía, Roma y Murcia recibieron este martes amenazas de bomba. Tuvieron que desviar un avión, cerrar dos aeropuertos por unas horas y movilizar a especialistas en cuatro países. Todos aterrizaron sin problemas y no se encontraron explosivos. Cuatro de los siete vuelos eran de Ryanair. Hasta ahora, varios expertos creen que no puede tratarse de una coincidencia.
Las amenazas llegan en un momento en que las autoridades europeas acusan a Rusia e Irán de realizar «ataques híbridos» y sabotajes, algunos contra la aviación. Sin embargo, los expertos prefieren ser prudentes, porque hay países afectados que no están entre los objetivos de Moscú, como España o Italia. Rusia e Irán niegan estar detrás de estas acciones.
En España, un avión de Ryanair con destino a Murcia recibió una amenaza a bordo. Aterrizó y se activó un operativo de seguridad, pero no se hallaron explosivos y el aeropuerto reabrió tras dos horas de cierre. En Roma y Sofía también hubo avisos sobre otros vuelos, que aterrizaron sin incidentes. Las autoridades europeas dijeron que «es demasiado pronto para sacar conclusiones» sobre si las amenazas están relacionadas.





