Puebla, Puebla. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), durante el mes de septiembre los mexicanos necesitaron 4 mil 951 pesos para poder acceder a la canasta básica de alimentos, bienes y servicios, esto en las zonas urbanas, mientras que en las zonas rurales el costo para cubrir la canasta básica se ubicó en 3 mil 553 pesos por persona.
Esto representa 46 pesos más que en agosto, es decir, hubo un incremento de 4.4 por ciento en ambos casos, mientras que la inflación general es de 3.5 por ciento. El aumento refleja que el costo de los bienes y servicios, mínimos necesarios para evitar la pobreza por ingresos, creció a un ritmo mayor que el del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC).
Además, el encarecimiento de la canasta alimentaria se aceleró respecto al año anterior, cuando las variaciones anuales habían sido de 4.7% en la zona urbana y de 3.6% en la rural; un año después aumentaron a 5.5% y 4.9%, respectivamente.
El Inegi señala que las Líneas de Pobreza «ofrecen un referente monetario que determina si los ingresos de la población son suficientes para adquirir bienes, servicios y alimentos que conforman las canastas alimentaria y no alimentaria». Su cálculo se realiza con base en el INPC y funciona como un umbral monetario para la medición de la pobreza multidimensional en México.
Los productos que más aumentaron el costo de la alimentación son: la cebolla con un incremento anual de 89.8%; los alimentos y bebidas consumidos fuera del hogar, que aumentaron 5.8%, y el jitomate, con un aumento del 26.7%, en comparación al mismo mes del año pasado.
Cuando una persona no se puede cubrir el costo de la canasta alimentaria, la persona se encuentra en situación de pobreza extrema por ingresos; cuando no puede adquirir la canasta alimentaria y la no alimentaria, se considera en pobreza por ingresos.
Por Adrián Salazar

