En la ciudad de Puebla, las lluvias han aumentado y, con ello, el riesgo de inundaciones. Actualmente, existen 104 puntos críticos dentro de la capital que podrían verse afectados por estos fenómenos. Aunque el Ayuntamiento de Puebla pretendía invertir 231.4 millones de pesos para prevenir y atender estas situaciones, no se ha dado a conocer el avance de las obras en dichos puntos.
Uno de los sectores más vulnerables se encuentra en las zonas cercanas a los ríos Atoyac y Alseseca, donde se concentra parte de las áreas con mayor riesgo de la capital. Los escurrimientos, el aumento del cauce y las deficiencias en el sistema de drenaje han generado diversas dificultades para la población que habita en las zonas aledañas.
Sin embargo, las lluvias no son el único factor de riesgo para los habitantes. La acumulación de basura, la infraestructura de drenaje deficiente y el deterioro de las calles también contribuyen a que las precipitaciones provoquen afectaciones importantes en la población.
Otros puntos de riesgo son los vasos reguladores Puente Negro y El Santuario, la Laguna de Chapulco y las zonas con drenaje insuficiente. Según la información referida de la Comisión Nacional de Protección Civil, estas condiciones han puesto en riesgo a más de 30 colonias.

