Irán llevará a cabo operaciones “preventivas” ante cualquier amenaza inminente, afirmó recientemente Amir Akraminia, portavoz del Ejército de la República Islámica de Irán.
“Si llegamos a la conclusión de que el enemigo lanzará un ataque inminente, sin duda llevaremos a cabo una guerra o una operación preventiva”, aseguró el vocero.
Según precisó, los principios de una “guerra preventiva” se basan en la proporcionalidad, la urgencia y la necesidad. El portavoz señaló que las fuerzas iraníes ya han utilizado esa táctica, emprendiendo “operaciones preventivas cuando fue necesario”.
“Es decir, enfrentamos la amenaza en proporción a su magnitud y no extendimos la guerra más allá de lo necesario”, manifestó. “Y el principio de urgencia implica que actuamos de inmediato cuando se percibe que la amenaza es inminente y existe la posibilidad de un ataque”, agregó.
Por su parte, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, advirtió que cualquier agresión contra el país persa desencadenaría una respuesta “dura, lamentable, precisa y rápida”.
Ghalibaf destacó que Irán nunca se dejará intimidar por bloqueos o amenazas. “Si el aparato de toma de decisiones del enemigo estadounidense no logra comprender esta verdad fundamental, seguirá atrapado en el ciclo de recibir duros golpes por parte de la nación iraní”, dijo.
Al mismo tiempo, el alto funcionario comentó la situación en torno al estrecho de Ormuz aseverando que “tanto los estadounidenses como otros países deben saber que, como ya hemos dicho, en una región donde nosotros no vendemos petróleo, nadie lo venderá, y si no se garantiza nuestra seguridad, ninguna infraestructura estará a salvo”.

