Pepe Chedraui dejó de jugar a las adivinanzas. Después de meses de responder que todavía no eran los tiempos, el alcalde de Puebla confirmó lo que desde hace tiempo se movía en el tablero político: quiere gobernar la capital otros tres años.
La declaración cambia la conversación rumbo a 2027. Ya no estamos frente a nombres que aparecen en encuestas o versiones de pasillo: el presidente municipal está dentro de la carrera y, después de presentar su segundo informe el próximo 15 de octubre, recorrerá las 17 juntas auxiliares para exponer los resultados de su administración. Formalmente será un ejercicio de rendición de cuentas; políticamente, será difícil separar esa gira de la aspiración que el propio alcalde acaba de hacer pública.
Y enfrente también comienzan a levantarse las manos. Gaby “La Bonita” Sánchez manifestó su interés por competir, Alejandro Carvajal hizo lo propio y otros perfiles esperan la convocatoria. Morena tendrá que procesar una candidatura particularmente incómoda: la de un alcalde en funciones que busca repetir y que tendrá que medirse contra aspirantes de su propio partido.
Hay además una vuelta interesante. En febrero de 2025, Chedraui había dicho que no buscaría la reelección. Un año y medio después cambió de opinión y ahora incluso anuncia que pedirá licencia cuando Morena marque los tiempos.
La sucesión en Puebla capital dejó de ser prematura. Chedraui ya puso sus cartas sobre la mesa. Ahora falta saber cuáles pondrá Morena.
