Teziutlán, Puebla. Frente a la falta de respuestas institucionales, integrantes del Movimiento Antorchista realizaron un recorrido por diversas comunidades del municipio de Acateno, convocando a los habitantes a ver por sus necesidades y a sumarse a la lucha organizada por obras públicas esenciales que mejoren de manera sustancial sus condiciones de vida.
Durante los recorridos por la zona, se constataron los caminos de acceso profundamente deteriorados, con grietas, baches y encharcamientos que impiden el libre tránsito y dañan de forma constante las unidades del transporte público. Asimismo, múltiples colonias carecen de servicios elementales como la pavimentación de calles, la introducción de redes de drenaje sanitario y el alumbrado público. Esta falta de iluminación obliga a los obreros y campesinos a retornar a sus hogares en total oscuridad al término de sus jornadas laborales, exponiéndolos a condiciones de permanente inseguridad.Esta situación se replica en municipios como Cuetzalan, Hueyapan y Zacapoaxtla que enfrentan carencias estructurales idénticas.
Santiago Iga Pérez el responsable de dirigir el trabajo de la organización en el municipio, dijo que el problema responde directamente a la orientación de la política económica implementada por el gobierno en turno.
Al destinar más de 987 mil millones de pesos a la entrega directa de apoyos monetarios a través de programas sociales, el presupuesto federal sacrificó la inversión en infraestructura pública, reduciéndola a apenas 135 mil millones de pesos. Este monto resulta insuficiente para atender las necesidades colectivas de la población al tener que fragmentarse entre todas las dependencias federales, los 32 estados y los más de 2,400 municipios del país.
“Históricamente, la infraestructura pública ha sido la base para el desarrollo social y económico de los sectores populares. Sin embargo, la sustitución de la obra pública integral por transferencias monetarias individuales deja desprotegidas las áreas más elementales para el desarrollo del pueblo, como la salud, la educación y las vías de comunicación, perpetuando así el ciclo de pobreza y desigualdad en las regiones rurales e indígenas”.
Durante su intervención ante los vecinos de las comunidades visitadas, el Lic. Marcos García Jiménez, dirigente del Movimiento Antorchista en la región de Teziutlán, analizó las causas profundas de esta problemática y llamó a la población a asumir un papel activo en la transformación de su entorno:
“El Movimiento Antorchista se ha consolidado como una fuerza social estructurada que ha demostrado en múltiples municipios que es posible impulsar el desarrollo comunitario mediante la gestión colectiva y la participación activa del pueblo. Por ello, les reiteramos nuestro llamado a todos los trabajadores, campesinos y familias de la Sierra Nororiental, únanse y sigan firmes en la exigencia de sus derechos constitucionales, pues únicamente la fuerza social organizada será capaz de edificar una sociedad más justa.”

