Alejandro Armenta comienza la semana del 15 de septiembre con demasiados frentes abiertos. Su gobierno tuvo que salir a desmentir versiones sobre el supuesto retiro de su visa estadounidense; Acatlán de Osorio terminó con un Ayuntamiento prácticamente desmantelado y bajo intervención del Congreso; pero hay un asunto mucho más delicado que todos los anteriores y en el que el gobierno necesita resultados, no control de daños: encontrar a Hugo Alejandro Hernández Tello.
El estudiante de la BUAP desapareció el 5 de septiembre. Ya pasó más de una semana. Su familia continúa buscándolo, la Fiscalía concentra trabajos en la zona del río Alseseca y Valsequillo, la BUAP se incorporó a las labores y el propio gobernador prometió que “no se escatimarán recursos” hasta localizarlo. Mientras tanto, la desesperación comienza a trasladarse a la comunidad universitaria: estudiantes ya convocaron jornadas para colocar fichas y ampliar la búsqueda. Y encima, la familia tuvo que desmentir publicaciones irresponsables que aseguraban falsamente que el cuerpo de Hugo había sido localizado.
Armenta debería mirar con atención la historia reciente de Puebla. En febrero de 2020, el asesinato de tres estudiantes de medicina y un conductor de Uber en Huejotzingo encendió una indignación que el entonces gobernador Miguel Barbosa no pudo contener. Primero fueron miles; días después, 150 mil estudiantes de unas 30 universidades paralizaron Puebla y llegaron hasta Casa Aguayo para exigir seguridad y justicia. No importaron colores, universidades públicas o privadas ni diferencias políticas: durante unas horas, el movimiento estudiantil poblano habló con una sola voz.
Hoy las circunstancias son distintas y Hugo continúa siendo buscado con vida. Pero precisamente por eso cada hora importa. El Gobierno de Puebla asegura que no escatimará recursos; ahora tiene que demostrarlo encontrándolo y esclareciendo qué ocurrió.
Armenta puede desmentir rumores sobre visas, operar salidas políticas en municipios y administrar pleitos partidistas. Lo que no puede administrar es la desesperación de miles de estudiantes preguntándose dónde está uno de sus compañeros. Esta semana, encontrar a Hugo debe ser prioridad.

