La 25ª cumbre anual de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) en Biskek, Kirguistán, de manera unánime condenó el ataque de Estados Unidos a Irán; promovió una reforma al sistema financiero internacional; refutó los dobles raseros en materia de terrorismo; se opuso a la injerencia en la soberanía de los Estados y reafirmó la indivisibilidad de la seguridad.
Irán por su parte enfatizó sobre la necesidad de establecer un banco de desarrollo como un consorcio energético. Rusia e Irán coincidieron en el establecimiento del Banco del Desarrollo como organismo independiente de sistemas financieros de estados que utilizan instrumentos económicos como armas para obtener ventajas unilaterales en los asuntos internacionales.
La fundación del Banco se encuentra en etapa avanzada de consultas multilaterales sobre los estatutos, el tamaño del capital y la estructura de gobernanza del banco. Por otra parte, la Estrategia de Cooperación Energética de la OCS debe implementarse en detalle en 2030.
El presidente de Rusia, Vladímir Putin reconoció la importancia de la OCS fundamentando que aglutinan a la mitad de la población mundial y representan más de un tercio del PIB mundial.
Así mismo, informo que el comercio ruso con los países de la OCS superó los 400 mil millones de dólares en 2025, utilizando monedas nacionales en sus acuerdos mutuos.
Xi Jinpingo sostuvo que debe defenderse la globalización económica universalmente beneficiosa e inclusiva y se pronunció por privilegiar el “diálogo y la consulta”, así como una “gobernanza más equitativa y ordenada” bajo el principio fundamental: “Todos los países, independientemente de su tamaño, son iguales, y los asuntos regionales deben ser discutidos por todos los países para salvar las diferencias y construir un consenso”.
Definió a la OCS como “un área prioritaria para promover la cooperación de alta calidad en la Franja y la Ruta e implementar la Iniciativa de Desarrollo Global”.
Además, mencionó como parte del impulso, el Foro de Economía Digital de la OCS, la Expo Agrícola de la OCS, un “centro de cooperación internacional para aplicaciones de IA con los países miembros de la OCS” y el aumento de “la capacidad instalada de energía fotovoltaica y eólica en 10 millones de kilovatios cada una”, así como la implementación de “100 proyectos de cooperación tecnológica con otros países de la OCS en los próximos tres años”.
La OCS y los BRICS son los países que están construyendo el nuevo orden multipolar.

