José Raul Ríos
Huitzilan de Serdán, Pue. – Con la asistencia de más de 35 mil visitantes y en donde la cultura, el folclor y la tradición se mezclaron con el esfuerzo del pueblo organizado, concluyó con éxito la Feria de Huitzilan de Serdán 2026, la llamada «Feria del Rubí de la Sierra Norte». Celebrada en honor a la virgen de la Asunción, además de ofrecer sano entretenimiento con espectáculos y conciertos de artistas famosos para la gente trabajadora y las familias humildes, su cartelera también incluyo jornadas de música, deporte, poesía y danza. Destaco la profunda vocación cultural y formativa orientada a elevar el espíritu creador y reflexivo de la comunidad, en la que se contó con la destacada participación de los grupos culturales del Movimiento Antorchista Nacional y la intervención de los artistas emanados de las escuelas del municipio, en las que quedó de manifiesto la formación artística de la juventud local, su excelencia y calidad.
En el ámbito deportivo, la jornada incluyo torneos de basquetbol varonil y femenil, competencias de ciclismo, atletismo, trail running, y una nutrida rodada de motocicletas. Asimismo, la presentación de huapangos, encuentro de tríos huastecos, agrupaciones de mariachis y cuadrillas de danzas regionales, sumados a las expresiones propias del patrimonio local como el encuentro de bordados, los xochisones, la representación de la boda indígena y los jaripeos rancheros fueron la oportunidad para estrechar los lazos de fraternidad con municipios vecinos, fomentar el intercambio cultural y fortalecer las tradiciones nacionales como símbolos de identidad de la gente de la región.
Además de ser una festividad que impulsa la gastronomía tradicional por parte de las mujeres de la sierra norte–con una demostración gastronómica que rescata las raíces culinarias de un pueblo que ha superado hambre y explotación durante muchos años–también prioriza el desarrollo de las familias campesinas que viven de la producción cafetalera en la región. Esto se dio al llevarse a cabo la 5.ª edición de la Expo Café, con el taller de barismo, el concurso al mejor café de olla, el taller de tostado, cuidado y manejo de los cafetales.
Esta celebración es el resultado de 42 años de lucha constante, educación y organización de hombres y mujeres pobres y estudiantes formados en el movimiento antorchista; indígenas que en 1984 conquistaron la tranquilidad social tras una época de violencia, lo que permitió el progreso sostenido del municipio como ningún otro. La logística de la fiesta patronal descansó en el trabajo comunitario (faenas). Los propios habitantes participaron en el adorno y limpieza del atrio parroquial, la decoración de las calles, las gestiones organizativas y la elaboración tradicional de tamales para los asistentes a la procesión, para haciendo de esta feria un éxito.
Un rasgo distintivo del evento que organizaron los huitziltecos es que el acceso a los espectáculos, actividades culturales y torneos se mantuvo de forma gratuita para asistentes y habitantes, además de contar con la infraestructura idónea para llevarse a cabo.
Tras superar un periodo de alta inestabilidad social, terror y explotación por parte del cacicazgo, y a pesar de los ataques y amenazas que desde 2017 cobraron la vida del presidente municipal Manuel Hernández Pasión y los linchamientos mediáticos por la disputa política del poder público de Huitzilan, los años de lucha organizada han consolidado una infraestructura pública que incluye tres clínicas, un Centro de Salud con Servicios Ampliados (CESSA), 63 instituciones educativas, 33 canchas deportivas techadas, un gimnasio municipal, campos de fútbol y un auditorio con capacidad para 5 mil personas. En materia de servicios básicos, la demarcación reporta un 90% de cobertura en electrificación, red de agua potable y drenaje, además de vialidades pavimentadas e iluminadas que comunican a sus 28 comunidades. El desarrollo que ha alcanzado Huitzilan es innegable; hoy, el antorchismo sigue siendo la clave para el desarrollo de los pueblos de la Sierra Norte.
Durante su intervención ante medios de comunicación, la Dra. Soraya Córdova Morán, dirigente del Movimiento Antorchista en el estado de Puebla, sintetizó el significado del encuentro:
«La feria sintetiza la belleza natural y cultural, la hospitalidad de su gente, el éxito del trabajo colectivo y organizado, así como el desarrollo de un municipio que conquistó la tranquilidad social hace 42 años.»

