-Tras reportar hasta tres meses sin medicamento, organizaciones advierten que el abasto todavía es irregular y exigen garantías permanentes
Puebla, Pue.- El abasto de Tacrolimus comenzó a regularizarse en algunas unidades del IMSS en Puebla, pero organizaciones de pacientes renales y trasplantados advirtieron que la crisis no está resuelta y que todavía existen fallas en la entrega de inmunosupresores, medicamentos indispensables para conservar un órgano trasplantado.
La presión aumentó después de que pacientes de la UMAE Hospital de Especialidades San José reportaron periodos de hasta tres meses sin recibir Tacrolimus. Ante la falta del fármaco, algunos recurrieron a reservas personales, redes de apoyo e incluso a reducir sus dosis, una práctica que puede comprometer la función del órgano trasplantado.
Durante una reunión realizada el 13 de agosto, el IMSS atribuyó parte del problema a proveedores e informó la compra de mil 993 piezas de Tacrolimus, además de otras 3 mil 192 en tránsito. También planteó mantener reservas de hasta dos meses en Puebla y Jalisco; sin embargo, las organizaciones señalaron que la regularización sigue siendo desigual y que persisten reportes de desabasto en otras unidades.
Los colectivos insistieron en que el problema no debe resolverse mediante entregas extraordinarias o traslados temporales de medicamento, sino con un suministro continuo. Como parte de los acuerdos, se planteó crear un censo nacional de pacientes renales y avanzar hacia un Registro Nacional de Personas Trasplantadas, pero las organizaciones mantienen el llamado a vigilar que los compromisos se traduzcan en abasto efectivo y permanente.
