Puebla, Puebla. Entre ángeles, leyendas, bailes y personajes populares, la Compañía de Teatro “Juan Manuel Celis Ponce” llevó al escenario «Divertimento poblano», obra que abrió el IX Festival de Teatro “Víctor Puebla” ante un Teatro de la Ciudad lleno.
La puesta en escena, escrita por Marko Castillo y Víctor Puebla y dirigida originalmente por este último, es una loa urbana que recorre la historia y la cultura de la entidad a través de la farsa, la poesía, la música y la danza. La obra transformó los datos históricos en diálogos ágiles, equívocos y escenas cómicas que provocaron las risas del público.
A través de sus personajes, «Divertimento poblano» trazó un mapa de la diversidad del estado: desde la humedad y el verdor de Cuetzalan hasta las zonas áridas de Tecali y Tecamachalco, pasando por Zacatlán, Cholula y la capital poblana. Sin embargo, es la Angelópolis la que ocupó el centro del montaje, con sus nombres, leyendas, costumbres, sabores y personajes.
Una de las escenas más divertidas recreó la leyenda de la fundación de Puebla: Dios encomienda a los arcángeles Miguel y Gabriel descender a Cuetlaxcoapan para trazar una nueva ciudad y ambos terminan discutiendo sobre el nombre que debería llevar. Con el mismo tono juguetón, la obra recuerda los títulos que Puebla ha recibido a lo largo de su historia, desde Ciudad de los Ángeles hasta Puebla de Zaragoza, “relicario de América” y “ciudad de las cien torres”.
El montaje también recuperó la leyenda sobre la creación del mole en el convento de Santa Rosa, la historia de la China Poblana, el escudo de la ciudad, las campanas de Catedral y algunos de los dichos y estereotipos que han acompañado a los poblanos. Entre escena y escena aparecieron la gastronomía, el licor de pasita, el rompope, los camotes y las imágenes de las antiguas barriadas.
La representación se enriqueció con música, poesía y danza tradicional interpretada por dos actores, un cuerpo de baile y la incorporación de versos de los poetas poblanos Ernesto Moreno Machuca y Gregorio de Gante, así como estampas dedicadas a Cholula y la China Poblana, para concluir con la alegría de “Qué chula es Puebla”.

