La lluvia no es la culpable

0
25

Cada temporada de lluvias deja la misma escena en Puebla: calles convertidas en ríos, automóviles varados, viviendas inundadas y, lamentablemente, vidas perdidas. 

No se trata de «politizar la lluvia», como algunos sostienen. La lluvia es un fenómeno natural; el desastre ocurre cuando los gobiernos no realizan el mantenimiento preventivo de la infraestructura pluvial, no desazolvan alcantarillas, no limpian barrancas ni preparan planes de emergencia antes de que inicie el temporal.

Las poco más de cuatro horas de lluvia registradas este miércoles bastaron para paralizar gran parte de la capital poblana y exhibir las deficiencias en la planeación tanto del ayuntamiento como del gobierno estatal. 

Gobernar también significa anticiparse a los riesgos. Contar con un sistema pluvial en buenas condiciones, mapas actualizados de zonas de riesgo, protocolos de actuación y equipos de Protección Civil y Bomberos preparados no debería ser una reacción de último momento, sino una obligación permanente.