«Invertir en cultura es formar ciudadanos libres»: rectora de Instituto de Artes Macuilxóchitl

0
57

* Reducir los recursos destinados al arte limita el pensamiento crítico y empobrece el desarrollo de la juventud, advirtió la directora del Instituto de Artes MacuilXóchitl

* La educación artística debe entenderse como una inversión social y no como un gasto prescindible, sostuvo

Puebla, Puebla. Considerar la cultura como un gasto secundario y reducir año con año la inversión destinada al arte significa renunciar a la formación de ciudadanos críticos, sensibles y comprometidos con la transformación de la sociedad, advirtió Karina Rivera, directora del Instituto de Artes MacuilXóchitl, al señalar que la educación artística constituye una herramienta indispensable para el desarrollo integral de niños y jóvenes.

La académica sostuvo que el arte debe ser concebido como un derecho que permite desarrollar el pensamiento crítico, la creatividad y la capacidad de comprender la realidad social: “A través de esa actividad artística que hacen niños y jóvenes principalmente, se va desarrollando un pensamiento crítico, una mayor sensibilidad y una verdadera asimilación de los problemas que nos aquejan (…) hombres cultos y, por lo tanto, hombres libres”, afirmó.

Sus declaraciones cobran relevancia en un país donde el acceso a la cultura continúa marcado por profundas desigualdades. De acuerdo con el Módulo sobre Eventos Culturales Seleccionados (MODECULT, 2025), elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), sólo 64% de la población de 12 años y más asistió al menos a un evento cultural durante el último año. Entre las personas con educación básica incompleta la asistencia disminuye a 50%, mientras que entre quienes cuentan con educación superior alcanza 82%, lo que evidencia que el acceso a la cultura sigue estrechamente relacionado con las condiciones socioeconómicas y educativas.

Rivera cuestionó que, pese a los beneficios comprobados de la educación artística, el arte continúe siendo uno de los primeros rubros afectados cuando se realizan ajustes presupuestales: ¿Pero si es bien sabido que la cultura no es un adorno ni un lujo, por qué en nuestro país año con año se disminuye la inversión en este aspecto? ¿Por qué el arte y la cultura se les percibe como un gasto que puede ajustarse y que, por lo tanto, siempre va a la baja?”, planteó.

La directora consideró que esta visión limita las oportunidades de miles de niños y jóvenes para desarrollar su talento artístico y construir una conciencia social más amplia. Explicó que los espacios culturales permiten fortalecer la creatividad, la capacidad de comunicación y la sensibilidad frente a los problemas colectivos, elementos indispensables para la formación de mejores ciudadanos.

Las cifras económicas también muestran la relevancia del sector; según la Cuenta Satélite de la Cultura de México del INEGI, las actividades culturales aportan 2.7% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional y generan alrededor de 1.44 millones de empleos, lo que demuestra que la cultura además de un valor un educativo, posee uno también económico y social.

Asimismo, organismos internacionales como la UNESCO sostienen que las industrias culturales y creativas representan aproximadamente 3.1% del PIB mundial y generan cerca de 50 millones de empleos, por lo que la inversión en cultura constituye un componente estratégico para el desarrollo de las naciones.

Rivera señaló que, cuando el Estado deja de impulsar la educación artística, miles de jóvenes permanecen sin espacios donde canalizar su creatividad y fortalecer valores como la disciplina, la sensibilidad y el trabajo colectivo: “al gobierno no le interesa ofrecer verdaderos espacios que ayuden a despertar la creatividad, a mejorar la capacidad de expresarse y, por lo tanto, de comunicarse, a ver y sentir los problemas sociales y querer darles una solución”. 

En ese sentido, destacó que desde hace más de 26 años el Instituto de Artes Macuil Xóchitl ofrece licenciaturas en Artes y Danza Folklórica Mexicana, además de talleres, diplomados y cursos dirigidos principalmente a estudiantes de origen popular, con el propósito de acercar la educación artística a sectores que históricamente han tenido menos oportunidades de acceso a la cultura.

              Las declaraciones fueron realizadas durante la gala de cierre de semestre académico del Instituto, celebrada en el Centro Histórico de Puebla, donde alumnos presentaron un programa integrado por bailes y música inspirados en distintos momentos de la historia de México.

              Para la directora, fortalecer la cultura significa fortalecer la capacidad de los pueblos para comprender su historia, preservar su identidad y participar conscientemente en la construcción de una sociedad más justa, por lo que llamó a dejar de considerar el arte como un gasto y asumirlo como una inversión indispensable para el desarrollo del país.