Puebla, Pue. La percepción de inseguridad continúa siendo uno de los principales problemas para los habitantes de la capital poblana. De acuerdo con los resultados del primer trimestre de 2026 de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU), elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el 81.5 por ciento de la población de 18 años y más considera que vivir en Puebla es inseguro, porcentaje que coloca a la ciudad muy por encima del promedio nacional.
A nivel nacional, el 61.5 por ciento de los habitantes de las 91 áreas urbanas evaluadas manifestó sentirse inseguro en su ciudad durante marzo de 2026. Si bien este indicador mostró una disminución respecto a diciembre de 2025, cuando se ubicó en 63.8 por ciento, no presentó cambios estadísticamente significativos en comparación con marzo de 2025.
El informe señala que únicamente 21 de las 91 ciudades registraron cambios significativos en la percepción de inseguridad respecto al trimestre anterior: 15 lograron reducir este indicador, mientras que seis reportaron un incremento.
La encuesta también refleja la incertidumbre de la población sobre el futuro de la seguridad pública. El 30.1 por ciento de los encuestados considera que la delincuencia e inseguridad permanecerán igual de mal durante los próximos 12 meses. Aunque este porcentaje disminuyó frente a mediciones anteriores, aún revela que una parte importante de la ciudadanía no espera mejoras.
Por otro lado, el 27.1 por ciento de los entrevistados prevé que la situación empeorará en el próximo año, cifra superior a la registrada en diciembre de 2025 y marzo de ese mismo año. En contraste, el 17 por ciento considera que las condiciones seguirán siendo favorables y el 24.7 por ciento confía en que la seguridad mejorará.
Los resultados de la ENSU muestran que, pese a algunos avances registrados en otras ciudades del país, la percepción de inseguridad continúa siendo elevada en Puebla capital. Con más de ocho de cada diez habitantes que afirman sentirse inseguros, el desafío para las autoridades en materia de prevención del delito, fortalecimiento de la seguridad pública y recuperación de la confianza ciudadana sigue siendo una de las principales demandas de la población.
